Julio César Gutiérrez Díaz, de 23 años, nunca se imaginó que un anillo, que supuestamente se robó de la guantera de una camioneta, era el del Juez Quinto Local Penal de Managua, Walter William Vargas.
Aunque el valor de la prenda de oro es solamente de dos mil 200 córdobas, el judicial no lo perdonó y ahora el joven tendrá que enfrentar juicio el próximo 24 de abril, así lo determinó ayer en audiencia inicial la juez suplente Tercero de Distrito Penal de Audiencia, Ericka García.
Si bien es cierto que la juez García en la audiencia preliminar había decretado arresto domiciliar para el acusado, este permaneció en prisión porque no pagó la caución económica de dos mil córdobas que la juez le había impuesto.
Claudio Araica González, abogado defensor, solicitó a la judicial que le disminuyera la multa a su cliente, por lo que esta accedió y la dejó en 1,200 córdobas, que si los familiares del procesado no pagan, este permanecerá en prisión.
ESTACIONABA VEHÍCULO
Según la acusación de la Fiscalía, el pasado 14 de febrero, a las 6:30 p.m., el juez Vargas llegó a su casa y aparcó su camioneta frente al garaje.
De inmediato se bajó del vehículo y cuando estaba abriendo el garaje, el acusado aprovechó para meterse al automóvil y sustraer el anillo, que estaba en la guantera.
El judicial se dio cuenta de la presencia de Gutiérrez Díaz y le preguntó qué estaba haciendo dentro de la camioneta.
LO ENTREGA A LA POLICÍA
El acusado no respondió nada y huyó, pero el juez con ayuda de un testigo lo siguió, lo capturó y lo entregó a la Policía.
El hecho ocurrió en el anexo de Villa Libertad, en Managua.
El fiscal Lenín Castellón manifestó que cuando el acusado fue capturado ya había vendido el anillo.
El artículo 263, del Código Penal de Nicaragua, numeral 2, establece prisión de un año y medio a cinco años, si excede de quinientos córdobas y no es mayor de cinco mil el valor de la prenda.