BRUSELAS.- Parlamentarios, responsables europeos y centroamericanos, así como varias ONGs, pidieron hoy a la Unión Europea negociar un acuerdo "justo" y "transparente" con América Central, en el marco de la segunda ronda de discusiones entre ambos bloques en Bruselas.
"Hemos dado un salto cualitativo", dijo el presidente de la Asamblea Eurolatinoamericana, el diputado español José Ignacio Salafranca, al referirse a las negociaciones entre la UE y América Central para un acuerdo de Asociación, que incluye un Tratado de Libre Comercio (TLC).
En el marco de la segunda ronda de negociaciones que se desarrolla esta semana en Bruselas, Salafranca pidió a la Comisión Europea que "en el plazo más breve y posible se negocie en la forma más equilibrada y justa el acuerdo" con América Central.
NEGOCIACIONES CUANTO ANTES
En la misma sintonía, el presidente de la delegación para Centroamérica del Parlamento Europeo, el diputado español Raimon Obiols, también pidió que las negociaciones "concluyan lo antes posible, sin pausas", aunque, subrayó, "tampoco con prisas".
Ambos parlamentarios participaron en el seminario "La Sociedad civil toma la palabra", convocado por las redes europeas APRODEV, CIDSE, CIFCA, Grupo Sur, la Federación Internacional de Derechos Humanos FIDH, Oxfam Internacional y la Red Latinoamericana ALOP.
Durante el encuentro, las ONGs criticaron la falta de "transparencia" de las negociaciones y advirtieron sobre los posible impactos negativos del acuerdo.
"Las negociaciones se llevan a puerta cerrada. No lo vemos justo para la sociedad civil. Sabemos que los impactos del acuerdo no van a ser positivos para todos", dijo Suzan Vander Meij delegada de las ONGs convocantes del encuentro en la sede del Parlamento Europeo.
Jesús Garza, de Chaac de Honduras, también lamentó la falta de transparencia: "No hemos encontrado respuesta a nuestras inquietudes. A estas alturas de las negociaciones, deberíamos contar con mecanismos de participación y consulta de la sociedad civil".
Sin embargo, el jefe de negociación de Costa Rica y embajador ante la UE, Roberto Echandi, rechazó estas acusaciones y aseguró que "los gobiernos (centroamericanos) tienen la responsabilidad de informar a sus ciudadanos" y así lo están haciendo mediante "informes escritos" de las discusiones.
A su turno, el director general adjunto y negociador de la Comisión Europea, Joao Aguiar Machado, explicó que la UE "es el único que cuando negocia con otras regiones respeta sus propias ambiciones, en el caso de Centroamérica la de alcanzar una mayor integración entre ellos mismos".
C.A. ESPERA AMPLIAR BENEFICIOS COMERCIALES
Según expresaron, los centroamericanos pretenden que un acuerdo con la UE amplíe los beneficios comerciales que ya poseen en el mercado comunitario gracias al Sistema Generalizado de Preferencias (SGP plus), por el cual exportan productos al bloque con arancel cero, así como proteger sus mercados de una "invasión" europea.
De su lado, los europeos tienen tres planteamientos: la creación de una Unión Aduanera entre los países centroamericanos, la conclusión de un tratado de libre circulación de servicios e inversiones y la creación de un órgano para la solución de controversias a escala regional.
"Son tan fuertes las asimetrías que ni en cinco, diez o quince años lograremos superarlas. Nuestra posición geográfica privilegiada no nos ha permitido desarrollarnos como deberíamos", indicó la viceministra de Economía de Nicaragua, Verónica Rojas, para quien "no debe haber plazos rígidos" para las negociaciones.
El Acuerdo de Asociación que negocian los países centroamericanos y la UE incluye, además del TLC, incluye un diálogo político y un capítulo de cooperación en cuestiones como lucha contra el terrorismo, derechos humanos, derechos de pueblos indígenas y temas de género.
Centroamérica y la UE mantienen un intercambio comercial que ronda los 3.800 millones de dólares, un 60% de los cuales corresponde a Costa Rica que exporta a Europa 27 productos como banano, piña y café.