A pesar de que el artículo siete de la Ley 40, o de Municipios, establece que la construcción y el mantenimiento de calles, aceras, andenes, parques y plazas es una competencia propia de las alcaldías, el Gobierno sandinista pretende ejecutar directamente el programa Calles Para el Pueblo.
El mencionado programa comprende la ejecución de ocho millones de dólares para construir y reparar algunas calles en Managua; mientras, otros doce millones se ejecutarían en más de cien municipios, según anunció el lunes el presidente Daniel Ortega. La ejecución de esos fondos, financiados por la cooperación venezolana, estará a cargo del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) y el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Pese a que el Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, declaró que no emprendería ninguna acción legal por la usurpación de funciones, la decisión gubernamental “está fuera de ley y lo menos que deberían hacer las entidades gubernamentales es coordinarse mejor con las alcaldías”, criticó Damaris Ruiz, secretaria ejecutiva de la Red de Desarrollo Local.
El peligro, a juicio de Ruiz, es que sin la coordinación necesaria, “no se van a priorizar las necesidades de la población”.
El jefe de la bancada sandinista en el Concejo de Managua, Edgardo Cuarezma, justificó la centralización gubernamental al declarar que la ejecución directa del proyecto es para “agilizar” las obras. Según Cuarezma, si los fondos del programa se transfirieran a las alcaldías habría un retraso de más de un mes en el inicio de las obras, y no se aprovecharían los días del período seco.
Marenco reiteró que Managua tiene 1,500 kilómetros de calles, de los cuales mil requieren pavimento.
El titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, dijo que los fondos serán para reparar el sector de Acahualinca, Cristo del Rosario, hasta finalizar por la zona de la Plaza la Fe y el reparto Schick, entre otros.