Raúl Castro se reunió el martes con el número dos del Vaticano, Tarcisio Bertone, en su primer acto de diplomacia internacional como Presidente de Cuba y, según fuentes eclesiales, prometió “más apertura” en los medios de comunicación para la Iglesia.
Vestido de traje sastre azul, camisa blanca y corbata, Raúl Castro, de 76 años, recibió a Bertone en el Palacio de la Revolución, en La Habana, en compañía del vicepresidente Carlos Lage, el canciller Felipe Pérez Roque, y otros funcionarios de Gobierno.
El cardenal, de 73 años, visitó Cuba en un momento crucial por la elección el domingo de Raúl Castro como sucesor de Fidel, que convalece desde hace 19 meses de una enfermedad y a quien envió “votos de buena salud”.
Antes de reunirse con Raúl, Bertone se reunió con periodistas católicos y les comunicó que las autoridades le prometieron “más apertura en la prensa, en la radio, así como, en casos excepcionales, en la televisión”, según la agencia católica italiana Sir.
Hasta ahora no trascendió oficialmente detalles de las conversaciones con Raúl Castro; pero, según lo previsto, el cardenal daría declaraciones a la prensa antes de partir a Roma.
“Todo comienza siempre con promesas, pero esperamos una apertura, puesto que nada es imposible”, añadió el cardenal, quien también se reunió con la jefa del Departamento de Asuntos Religiosos del Partido Comunista, Caridad Diego.
Este martes en un hecho sin precedentes, el diario Granma publicó un comunicado de la Iglesia católica cubana sobre la elección del nuevo Presidente, y la televisión transmitió íntegramente una rueda de prensa de Bertone.
En el comunicado la Iglesia pidió a Raúl Castro, tras la renuncia de Fidel Castro a la Presidencia por su situación de salud, llevar adelante de forma “progresiva” pero “con decisión”, las medidas que puedan comenzar a satisfacer los problemas e inquietudes de los cubanos.
“He venido aquí en un momento especial, extraordinario”, y “el momento del cambio es muy importante para Cuba y todo el mundo, pero la línea fundamental es la línea del líder máximo”, dijo Bertone, cuya visita conmemora el histórico viaje, en enero de 1998, del Papa Juan Pablo II.
En su visita, el secretario de Estado del Vaticano también condenó el embargo de Estados Unidos contra la isla y recordó la frase de Juan Pablo II de que “es éticamente inaceptable”.
Bertone calificó de “excelentes” los vínculos entre el Vaticano y Cuba, y dijo esperar que las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia cubana “vayan madurando siempre más como ha pasado en estos diez años”, tras la visita de Juan Pablo II.
Desde el primer día de su visita, en la misa de la Plaza de la Catedral de La Habana, Bertone, de 73 años, dejó sentada la posición de la Iglesia cubana: “Poder ampliar sin límites el radio de su acción a todos los ámbitos, para contribuir con tesón al bien común del pueblo cubano”.