Más dinero. Eso es lo que quieren los transportistas del sector urbano colectivo en Managua y lo dejaron muy claro ayer, cuando los dirigentes de varias cooperativas se reunieron con miembros del Concejo de Managua y participantes de la Junta Directiva del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma).
Los transportistas de buses demandaron una revisión tarifaria en el pasaje urbano colectivo de la capital; también pidieron una modificación al Presupuesto General de la República que les permita pasar de una asignación de 80 millones de córdobas a 132 millones en el 2008; y hasta reclamaron por un supuesto faltante de diez millones de córdobas que no les fueron entregados el año pasado.
EL PRIMER PEGÓN
Según los cálculos de las cooperativas capitalinas, el pasaje urbano en Managua cuesta 3.31 córdobas si se toma en cuenta el combustible venezolano que reciben a 40.50 córdobas por galón. Sin embargo, los cálculos del Irtramma dan como resultado que la tarifa es de 3.02 córdobas, tomando en cuenta el subsidio por combustible.
“Nosotros estamos presentando datos técnicos, pero estamos en la disposición de cotejar las cifras”, declaró Isidro García, concejal sandinista y miembro de la junta directiva del Irtramma.
Leonel Orozco, presidente de la Cooperativa 12 de Octubre, adujo que el cálculo del Irtramma no toma en cuenta el valor real del mantenimiento de las unidades, ni el incremento en el pago de los trabajadores de un bus.
A la fecha, el costo del pasaje urbano en Managua es de 2.50 córdobas y, para mantener esa cifra, el Estado debe entregar al sector transporte un subsidio monetario superior a los 110 millones de córdobas y un monto similar en concepto de combustible venezolano.
La discusión de la tarifa es fundamental para definir el monto del subsidio que se le entrega al sector.
“Básicamente, el subsidio depende de la tarifa, porque ellos (los transportistas) cobran 2.50 córdobas como tarifa social, pero la diferencia con la tarifa real (de 3.02 córdobas, según el Irtramma) es lo que al sector se le entrega por cada usuario como un subsidio”, explicó García.
Los representantes de las cooperativas Andrés Castro, Ricardo Morales Avilés, Iván Montenegro, Casimiro Sotelo y Samuel Mairena, entre otras cooperativas, también argumentaron que el Estado aún no les ha garantizado los 136 millones que el sector urbano requiere para seguir cobrando la tarifa de 2.50 córdobas.