La urgencia de que se realice en tiempo récord la rehabilitación de la carretera Diriamba-La Boquita-Casares, es motivo de interés de todos los sectores económicos que de una u otra forma utilizan esta vía.
Ante la falta de cumplimiento en cuanto a la realización de la obra, existe escepticismo y mucho cuestionamiento.
La empresa constructora ASTALDI S.P.A, de origen italiano, ganó la licitación del Ministerio de Transporte e Infraestructura, (MTI), en julio de 2007. El alcalde de Diriamba, Fernando Baltodano, en ese entonces dijo que firmaría contrato en agosto.
Baltodano explicó que tomando en cuenta los 240 días calendario (ocho meses), estaría inaugurando en mayo del 2008, pero es febrero y apenas hace 15 días comenzaron las labores.
MOLESTO RETRASO
LA PRENSA visitó este jueves las instalaciones de dicha constructora ubicada en el kilómetro 53 y medio, en el sector de Apompuá, donde se observa la maquinaria. Se buscó al ingeniero Martín Gaitán, encargado de la obra, pero en dicha constructora comunicaron que no se encontraba.
Tampoco fue posible contactar al señor Arcangelo Mariani, asesor legal de la constructora, pues según la información recabada por LA PRENSA, el supuesto retraso se debe a que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, (Marena), no autorizó la explotación de un banco de material ubicado en Apompuá.
Este le ahorraría a la constructora 20 millones de córdobas, pues deben ir hasta Granada a traer el material requerido.
El jueves había movimiento de trabajadores sobre esta importante carretera. Según los obreros consultados, se realizan trabajos de limpieza, topografía, medición y otros, que se hacen previos a todo trabajo de esa magnitud.
En otros tramos se pudo observar que están poniendo asfalto en los huecos, con el fin de garantizar un mejor acceso a la zona “para mientras”, explicaron.
ESCEPTICISMO
“Siempre que viene la temporada de verano comienzan a hacer la mueca de que están reparando, pero estoy seguro que cuando venga el invierno se volverá a partir de nuevo como el año pasado”, dijo Sebastián García, quien habita en el sector de la colonia San Sebastián.
Salvadora Arias, habitante de Apompuá, dijo que hay presencia de personal de la constructora desde el mes de noviembre del año pasado.
“Aquí almuerzan los trabajadores y creo que ahora es verdad que la obra es una realidad”, dijo Arias.
Felipe Martínez, otro habitante de la zona, afirmó que él usa esa vía hasta dos veces al día porque compra piedra en las canteras de la zona.
“Está horrible esta carretera, con frecuencia se quiebran los ejes del camión y las llantas se estallan, espero que ahora sea cierto que la van a reparar”, expuso.
Otros datos recabados indican que el turismo en la zona se ha visto afectado en los últimos años. Asimismo, los dueños de vehículos livianos y pesados que transitan por la zona, ven incrementar el costo de mantenimiento de los mismos por el daño que causa el mal estado de la carretera.