Fidel Castro descartó cambios en el sistema comunista de Cuba a pesar de su salida de la Presidencia, según un artículo que publicó este viernes. Mañana, muy probablemente, su hermano Raúl Castro sea designado Presidente.
A tres días de haber renunciado a seguir en la Presidencia, Castro escribió sus primeras “Reflexiones del compañero Fidel” —ya no “del Comandante en Jefe”—, en las que admitió que su retiro marca “el fin de una etapa”, aunque no el inicio de una transición política.
“No es lo mismo el fin de una etapa que el inicio del fin de un sistema insostenible”, dijo el líder de 81 años, al aludir a Estados Unidos y señalar que los cubanos no regresarán “jamás al pasado” capitalista previo al triunfo de la revolución de 1959.
En un espectacular mensaje el martes, Fidel Castro anunció su decisión y generó toda suerte de comentarios sobre el rumbo que tomará la única nación comunista del continente, cuyos principales líderes cerraron filas en este tiempo asegurando que el único cambio será profundizar su modelo aunque no le guste a sus críticos y a Estados Unidos.
El propio Fidel Castro pareció darle la razón el viernes cuando en una de sus habituales editoriales el mandatario habló de los “adversarios” y se mostró desafiante.
“Disfruté observando la posición embarazosa de todos los candidatos a Presidente de Estados Unidos”, señaló el líder con relación a las declaraciones de demócratas y republicanos, así como de funcionarios que exigieron cambios de sistema en la nación caribeña luego de su renuncia.
Y hasta con ironía les dio la razón: “Estoy de acuerdo, ¡ cambio!, pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico. ¡No regresar jamás al pasado!, exclama nuestro pueblo”.
De todas maneras la experiencia cubana parece singular, pues no hay indicios de que a partir de ahora se oriente al modelo chino, ni suceda lo que con las naciones de Europa del Este con su descontrol, reconocen los observadores.
Castro comunicó su renuncia tras 19 meses alejado del poder por una enfermedad no revelada, que lo llevó a ceder el mando a su hermano Raúl, ministro de Defensa de 76 años, con carácter provisional.
El veterano líder dijo tener “la conciencia tranquila” con su decisión y comentó que “los días de tensión, esperando la proximidad del 24 de febrero”, lo dejaron exhausto.
Todo indica que Raúl será ratificado como el sucesor definitivo el domingo cuando los 614 diputados, la mayoría del gobernante Partido Comunista (PCC), se reúnan a partir de las 10H00 locales (09H00 en Nicaragua) para escoger a los 31 miembros del Consejo de Estado —Ejecutivo—, que hasta ahora había estado presidido por Fidel.
MCCAIN LE DESEÓ LA MUERTE
John McCain, favorito de la candidatura republicana a la Presidencia de Estados Unidos, deseó este viernes la muerte de Castro.
“Como ustedes saben, Fidel Castro anunció que no seguirá siendo Presidente (...) y deseo que tenga la oportunidad de reunirse con Karl Marx muy pronto”, afirmó.
La elección del sustituto de Castro acapara la atención internacional, pero se realiza además en un ambiente de expectativas sin precedentes en la población por eventuales “cambios” prometidos por Raúl para aliviar las penurias de la vida diaria.
El nuevo gobernante asumirá desafíos monumentales como la transición generacional de la revolución, sacar a la economía de la postración, hacer ajustes políticos y buscar unidad y consenso en esta era post-Fidel.
La renuncia de Castro, tras 49 años en el poder, provocará un reacomodo en las cúpulas de Gobierno y militar, debido a que también deja su cargo de Comandante en Jefe, que asumiría su hermano Raúl, dejando vacante el Ministerio de Defensa.
“Estoy enfrascado ahora en el esfuerzo por hacer constar mi voto unido en favor de la Presidencia de la Asamblea Nacional y del nuevo Consejo de Estado, y cómo hacerlo”, dijo ayer Fidel, en un llamado a la unidad.