Osman García González, originario de Sasha, comunidad rural de Puerto Cabezas, en la Región Autónoma de Atlántico Norte (RAAN) fue el menor que llamó primeramente la atención de Donald Trump, cuando llegó al Hospital España, de Chinandega.
Donald Trump Junior, acompañado de su esposa Vanesa, cargó en sus brazos a varios pequeños, que esperaban ser valorados por unos 60 brigadistas de Operación Sonrisa Internacional, quienes decidirían qué pacientes con malformaciones congénitas ameritan intervención quirúrgica en la jornada del próximo 25 y 26 de febrero.
Trump Junior visita por primera vez Nicaragua y es hijo del multimillonario desarrollador de bienes y raíces, del mismo nombre, y refiere que tiene siete años de colaborar con Operación Sonrisa, una enseñanza adquirida de su padre.
Piero Coen Ubilla, presidente de Fundación Coen, el anfitrión de Trump, mostró que al igual que los Trump, su familia es voluntariosa a la cooperación y el progreso de los chinandeganos. “Porque si mi padre no fuera chinandegano, pagaría por serlo”, repitió Piero a LA PRENSA.
La pareja de norteamericanos fue invitada por la familia Coen Ubilla, para conocer las obras que a través de la Fundación Coen se impulsan en materia de salud, educación, restauración de antiguos templos religiosos y desarrollo de la ganadería.
Osman fue escogido dentro de la larga lista de casos de paladar hendido en espera en el centro asistencial chinandegano. El menor fue intervenido ayer tarde, por el reconocido cirujano plástico, Bill Magee.
“Hay mas niños con estos problemas en mi comunidad”, dijo Clorinda González, madre del pequeño, quien prometió comunicar a más pacientes de su región sobre los beneficios de la brigada de cirugía reconstructiva, con el propósito que otros niños tengan la oportunidad de ser operados igual que su hijo Osman.
La segunda jornada de operaciones, que lleva delante Operación Sonrisa en Nicaragua, son auspiciadas en lo que se refiere a logística por Fundación Coen y Betania. Ayer se escogieron entre los 125 pacientes valorados, los que más requieren de corregir su malformación para entrar a cirugía la próxima semana.
35 personas, entre médicos y personal de salud, integrarán la jornada, compartiendo experiencias con colegas de Italia, Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia y Estados Unidos, entre los que se cuentan además de pediatras y enfermeros.