Una complicada trama rodea al dirigente liberal Eduardo Montealegre, a quien no solamente le han despojado de la presidencia de la Alianza Liberal Nicaragüense y le investigan por presuntos delitos en el caso de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis), sino que además sus adversarios ayer insinuaron que cometió delito electoral, ya que supuestamente habría recibido fondos millonarios del Vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, y del Presidente de El Salvador, Antonio Saca, para apoyar su campaña electoral.
El actual presidente de ALN, Eliseo Núñez Hernández, se encargó ayer de dar a conocer la presunta ayuda electoral.
“No me consta, pero yo lo oí en pláticas”, dijo Núñez.
Al ser consultado sobre el monto que los altos dignatarios extranjeros habrían dado a Montealegre, según su información, Núñez respondió: “Él (Montealegre) lo sabe el monto, que deje de estar con cuentos y alborotos, que empiece mejor a inventariar ya todos los bienes de ALN”, respondió.
Los señalamientos de Núñez deberán ser probados “porque el que acusa está obligado a la prueba”, respondió ayer su hijo, el vocero de “Vamos con Eduardo”, Eliseo Núñez Morales, distanciado políticamente de su progenitor.
Montealegre negó ayer mismo haber recibido fondos de gobiernos extranjeros y manifestó que en relación a los bienes de ALN, son los mismos que el movimiento “Vamos con Eduardo” aportó a la alianza cuando se fusionó con el Movimiento de Salvación Liberal que presidía Núñez Hernández y que solamente aportó la casilla en la que participaron en las elecciones nacionales.
MONTEALEGRE PRESENTA RECURSO DE REPOSICIÓN
En medio de estas acusaciones, Montealegre llegó ayer mismo a la Secretaría de Atención a Partidos Políticos, del Consejo Supremo Electoral, para presentar un recurso de reposición, en el que refuta la decisión de las autoridades electorales.
Montealegre explicó que según el escrito, mediante el cual fue despojado de la presidencia de ALN, el CSE mandó a anular la convención constitutiva de ese partido realizada el 23 de abril del 2006, aduciendo que la lista de convencionales presentada por el diputado Carlos García, entonces secretario de la directiva, se presentó el mismo 23 de abril, momento en que se daba la convención y que supuestamente fue recibida a la misma hora en el CSE.
“Al dorso (del documento) no hay sello de recibido y si él (García) estaba presidiendo, no podía estar entregando porque para que hubiera convención debía comprobar el quórum”, manifestó.
Núñez Morales también manifestó que el CSE argumenta que primero hay que presentar la lista de convencionales y después realizar la convención, lo cual no está dispuesto ni en la Ley Electoral ni en los estatutos del partido.
“No es correcto que anulen una convención donde estaban todos los convencionales”, agregó Montealegre.
Según García, Montealegre tuvo desconfianza de que los convencionales del MSL que ya estaban constituidos y acreditados ante el CSE, no votaran por él, por lo que habría obligado al MSL a aceptar el 60 por ciento de convencionales de su movimiento. “Yo le advertí que eso era ilegal, porque no eran convencionales que estaban acreditados ante el CSE”, alegó García, aliado a Núñez Hernández.
No obstante, Núñez Morales manifestó que ante la afiliación del movimiento de Montealegre al partido MSL, el partido aceptó darle el 60 por ciento, en un acto autónomo, interno, por lo que se procedió a la elección para presentarla ante el CSE.
BONILLA EN DIRECTIVA ALN
“¿Y cuándo hubo convención?, ¿fue de dedo?”, preguntó Montealegre al reaccionar sobre la noticia de que la nueva secretaria de Organización de la ALN, ahora bajo la dirección de Núñez Hernández, es su adversaria política, la diputada Jamileth Bonilla.
La legisladora, que ayer rechazó que el pacto esté detrás de la situación de Montealegre, señaló que no se necesita de una convención, ya que el CSE lo único de la directiva que tocó es al presidente, que ahora es Núñez Hernández, por lo que considera que Montealegre debería sentarse con el nuevo presidente.
APRE CON MONTEALEGRE
La trama contra Montealegre también pretende hacerse dividiendo a la Alianza por la República, según denunció su presidente el diputado Eduardo Gómez, quien acusó al ex presidente de esa agrupación, el ex diputado Miguel López, de impulsar el divisionismo para impedir la unidad opositora contra el FSLN.
El APRE expresó su apoyo a Montealegre. Si los adversarios de Montealegre lograran dividir APRE o crear confusión en cuanto a sus autoridades, “Vamos con Eduardo” tendría una casilla menos de la que eventualmente disponer en una elección y que en este caso es la número diez.