Estudios científicos, consenso entre las autoridades de cuatro municipios, y antecedente de las urbanizadoras en el incumplimiento de las leyes ambientales, fueron las razones para que se decretara una “veda” de urbanización al oriente de la capital, justificó el director del área de Medio Ambiente de Managua, Modesto Rojas, al ser consultado sobre las críticas de las urbanizadoras que no aceptan la medida.
La Alcaldía de Managua, junto a cuatro alcaldías de la cuenca sur del Lago de Managua y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), decretaron hace varias semanas que 59 kilómetros cuadrados al oriente de la capital están en emergencia y veda “no urbanizables”, como una medida para proteger las reservas de agua para la capital y las ciudades aledañas.
“El problema es que las empresas (urbanizadoras) no estaban cumpliendo ni con los requisitos mínimos que se les había exigido en materia ambiental”, dijo Rojas, quien además puso a manera de ejemplo el caso de la Urbanización Aguas Vivas, donde de acuerdo a la inspección municipal se construyeron 110 viviendas y “se olvidaron” de darle tratamiento a las aguas residuales.
“Aunque no todas hacen lo mismo, hay muchas urbanizadoras que no se someten a los reglamentos vigentes, viven haciendo jugarretas para sus construcciones”, agregó Rojas.
“DESPROPORCIONADA”
No obstante, la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) rechazó los señalamientos de la Alcaldía y más bien culpa a los asentamiento de ser los verdaderos contaminadores.
Alfonso Silva, presidente de Cadur, incluso catalogó la veda como “desproporcionada”.
SE QUEJA DE URBANIZADORA
Alma Iris Torres, habitante de la urbanización Buenos Aires, en Carretera a Masaya, denunció que su vivienda en ese complejo habitacional presenta problemas que supuestamente no han sido reparados.
“Las paredes se rajaron, los pisos y azulejos se partieron, los baños quedaron mal, y hay cosas que se fregaron sin ser utilizadas”, dijo Torres, quien responsabilizó a la urbanizadora Sun Realty Investments de Nicaragua S.A., a cargo de residencial Buenos Aires.
Torres está reclamando porque la gerencia de la urbanizadora tiene “oídos sordos” a sus reclamos . Sin embargo, el presidente de la empresa Sun Realty Investments de Nicaragua S.A., Raúl Castillo, negó las acusaciones, aseguró que han atendido los reclamos y defendió la calidad en el complejo de 24 viviendas, de las cuales sólo ese caso ha presentado problemas.
La querella entre Torres y la urbanizadora está en la Dirección de Defensa al Consumido.