El Partido Popular de Pakistán (PPP) de la fallecida líder opositora Benazir Bhutto y la Liga del ex primer ministro Nawaz Sharif, las fuerzas más votadas en los últimos comicios, acordaron formar un gobierno de coalición y dejar así al margen a la formación que apoya al presidente Pervez Musharraf.
“No vamos a mirar a las fuerzas que apoyan a Musharraf, no creo que existan”, anunció en rueda de prensa el viudo de Bhutto y líder del PPP, Asif Alí Zardari.
“Vamos a intentar estar juntos en el Parlamento, vamos a trabajar juntos. Haremos un Pakistán más fuerte”, abundó Zardari, quien señaló que en las negociaciones con la Liga Musulmana de Pakistán-N (PML-N) no ha habido “puntos de desacuerdo”.
Zardari aseguró además que la primera acción del Ejecutivo será pedir una investigación a la ONU sobre el asesinato de Bhutto, que tuvo lugar el pasado 27 de diciembre en Rawalpindi (cerca de Islamabad), una condición que fue aceptada por Sharif.
La alianza también contará con una de las sorpresas de los comicios, el Partido Nacionalista Awami (ANP), aunque la puerta estará abierta “a todas las fuerzas del Parlamento”.
“Estamos buscando hacer un Gobierno de consenso nacional en el que puedan incluirse todas las fuerzas del Parlamento”, señaló Sharif, quien añadió que ambas formaciones buscarán un pacto también en las asambleas regionales.
“Hemos acordado restaurar la Constitución y su forma original”, dijo Sharif, en alusión a los cambios legales que introdujo Musharraf en la Carta Magna, que data de 1973, tras la declaración del estado de excepción el pasado mes de noviembre.
Sobre uno de los puntos más conflictivos en el pacto, la rehabilitación de la alta judicatura, Sharif aseguró que “no hay desacuerdo sobre los jueces expulsados, pero hay que estudiar las modalidades”. Cinco jueces del Tribunal Supremo continúan bajo custodia policial desde noviembre.
Ninguno de los dos aclaró tampoco quién será el próximo primer ministro del país.