Cuba se prepara para designar el domingo a su nuevo Presidente, probablemente Raúl Castro, tras la renuncia del histórico líder comunista Fidel Castro, en medio de la visita del número dos del Vaticano y de una efervescencia social a la espera de medidas económicas.
La proclamación del jefe de Estado y de Gobierno se hará en la instalación de un nuevo Parlamento, cinco días después de que Fidel Castro anunciara su retiro de la actividad política por no estar en condiciones físicas, según explicó en un mensaje publicado en la prensa oficial.
Aunque en Cuba nada está escrito, todo parece indicar que Raúl será designado en la sesión de instalación del nuevo Parlamento como el Presidente del Consejo de Estado-Ejecutivo.
“Afortunadamente cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia”, manifestó Fidel en su texto de renuncia, en lo que algunos interpretaron como un apoyo a Raúl y a un gobierno colectivo de históricos y otros de la “generación intermedia”, cuyo más fuerte exponente es el vicepresidente Carlos Lage.
La designación del relevo del líder de 81 años y la visita del enviado de Benedicto XVI se da en un ambiente de expectativas sin precedentes por eventuales “cambios” prometidos por Raúl, dentro del socialismo.
El nuevo gobernante asumirá desafíos monumentales como la transición generacional de la revolución, sacar a la economía de la postración, hacer ajustes políticos y buscar la unidad y el consenso en esta era post-Fidel.
“En la calle andan muchos rumores, que si Raúl, que si (Carlos) Lage, que si las medidas son para mejorar o apretar más la cosa... Vamos a ver qué va a pasar. Estoy esperando al domingo”, dijo a la AFP la empleada de un pequeño restaurante en Miramar, oeste de La Habana.
Desde hace meses, los cubanos esperan las reformas que hará Raúl, quien en julio anunció “cambios” y en diciembre fustigó el “exceso de prohibiciones y limitaciones”.
La etapa compleja que vive el país se refleja en estos dos días por los llamados a la “unidad” en torno al PCC, cuyo órgano oficial, el diario Granma, rechazó este jueves tajantemente que la renuncia de Fidel lleve a una “transición” como espera el presidente estadounidense George W. Bush, entre otros.