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Cubanos compran y venden cigarrillos en una calle de La Habana este jueves, mientras crecen las expectativas de cambios económicos en Cuba después que Fidel Castro renunció a la Presidencia de la isla, el martes pasado. El régimen de Castro, que duró 49 años, prohibió los negocios particulares, pero los ciudadanos hacen transacciones a escondidas con los productos que se fugan de las fábricas y almacenes del Estado y llegan al mercado negro. Las raciones de alimentos, que distribuye el Gobierno a las familias cubanas, apenas alcanzan para dos semanas. (AP Photo/Ariana Cubillos)
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