Un sueño de niña. No es la primera candidata que lo dice, pero eso es lo que Miss Nicaragua representa para ella. “Siempre que miraba los concursos, yo decía: ‘Quiero estar en Miss Nicaragua, sé que puedo estar y voy a lograrlo’”, cuenta el día de hoy, cuando ya logró ser aspirante. Falta ganar el título.
Thelma Guisselle Rodríguez Flores es originaria de Chinandega, tiene 18 años y estudia Administración Turística y Hotelera en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), con sede en León.
Dice que escogió esta carrera porque “me encanta mi país, conocer su cultura, sus tradiciones, sus comidas y paisajes”.
De su físico, le gusta su sonrisa y su estatura; además, cree que estas son sus mejores armas para ganar la corona.
Esta chinandegana, de un metro y 75 centímetros de altura, cuenta que el último libro que leyó fue Rubén Darío y sus Poemas.
Thelma no tiene novio y piensa que la familia es lo más importante. “La familia es lo primero, es la que te apoya en todo”.
Se describe como una joven “espontánea, alegre, demuestro felicidad con mi sonrisa y que estoy segura de lo que hago”.
“En una Miss Nicaragua siempre miraba su elegancia, su alegría...”, y agrega: “Me siento capaz de estar aquí. Sé que soy bonita, como para desenvolverme y representar bien a nuestro país”.