El Consejo Supremo Electoral resolvió ayer quitar la presidencia de la Alianza Liberal Nicaragüense a Eduardo Montealegre, alegando anomalías en su constitución de acuerdo a los propios estatutos del partido. La decisión, que deja al diputado Eliseo Núñez Hernández —que se ha convertido en adversario de Montealegre— como presidente de esa agrupación, fue considerada por partidarios de Montealegre como una “confiscación” urdida por el Frente Sandinista y la cúpula del PLC, en contra de la unidad liberal.
“Esta notificación es un obstáculo más que le ponen a la democracia de este país, aquellos que están en contra de la democracia y que desean repartirse el poder entre unos pocos”, dijo ayer Montealegre en conferencia de prensa en la que anunció que desde ayer están constituidos como el movimiento “Vamos con Eduardo” y que se presentarán a elecciones en la casilla 13, del Partido Liberal Independiente (PLI).
Acompañado del representante del PLI, Indalecio Rodríguez, Montealegre manifestó que la cúpula del PLC tendrá que tomar la decisión de respaldar la unidad con una casilla neutral como la 13.
“Lejos de debilitar la unidad de las fuerzas democráticas, lo que nos hace es asumir un mayor compromiso con la democracia. La unidad de las fuerzas democráticas está lista con la casilla 13 para continuar el proceso de unidad”, precisó Montealegre.
LA REPARTICIÓN
Según Montealegre, la sorpresiva notificación del CSE obedece a que al quitarle la personería jurídica a la ALN, el Frente Sandinista y el PLC se repartirían los miembros que por ley le corresponden a ALN en las Juntas Receptoras de Votos (JRV) en los comicios de noviembre, con el fin “no tener ningún chance”, pero confía en que la unidad venza estas intenciones.
Con la “confiscación” de la ALN directivos del movimiento “Vamos con Eduardo”, prevén diferentes escenarios en los próximos 45 días que el CSE dio a la ALN para subsanar las irregularidades .
Uno de los escenario es que en vista de que ahora la ALN en manos de Núñez Hernández y su suplente Carlos García no tiene las estructuras necesarias ya que el peso de la gente y las estructuras se van con Montealegre, esta agrupación pueda recibir del PLC el “apoyo” necesario para realizar la Convención que exige el CSE.
En tal caso, la ALN se quedaría con la casilla nueve con la que fueron a elecciones nacionales, y el PLC formalizaría una alianza con la “rescatada” ALN, lo que confundiría y dividiría nuevamente el voto liberal, ya que en este caso el movimiento “Vamos con Eduardo” estaría por su lado en la casilla 13, del PLI.
El otro escenario es complementario al anterior, ya que contempla una “ayudita” del Frente Sandinista para que la ALN que ahora está en manos de Núñez Hernández pueda hacer la alianza con el PLC, lo que definitivamente conviene a los sandinistas interesados en dispersar a la oposición.
De acuerdo a este análisis, las “facilidades” otorgadas a ALN para darle la personería jurídica y que participara en las elecciones nacionales del 2006 con Montealegre a la cabeza, tenían el mismo objetivo de dividir el voto, que ahora tienen para “confiscarlo”.
“Es el mismo objetivo, con diferente estrategia”, comentó una fuente de “Vamos con Eduardo”.
ALEMÁN “SORPRENDIDO”
Durante una conferencia de prensa realizada ayer, el dirigente del PLC, Arnoldo Alemán, mostró sorpresa y hasta incredulidad al ser consultado sobre cómo quedaría la unidad con ALN después de la decisión del CSE.
“No creo que sea posible”, exclamó Alemán, quien aseguró que se había comunicado con los magistrados liberales y que estos le habían manifestado que solamente era un rumor, pero que en todo caso el PLC continuaría con la unidad que firmó en enero con ALN.
Pero al ser cuestionado si esa unidad ahora se haría con Eliseo Núñez Hernández, o con el que tenga los sellos de ALN, Alemán respondió que el PLC va a negociar “con lo que sea”.
“Estamos incluyendo aún hasta a los comandantes de la Resistencia, que aunque no tengan personalidad jurídica nosotros estamos sumando a uno por uno. Con todos vamos a platicar, con quien sea”, aseguró.