El analista político de origen cubano, Peter Bernal, aseguró a LA PRENSA que “es difícil pensar que va a haber un cambio en Cuba”, tras la renuncia de Fidel Castro al poder que ostentó durante 49 años y que fue anunciada el martes.
Según Bernal, columnista del Miami Herald, esta transición aguardará porque la renuncia de Castro sólo se trata de un “cambio de mando”, que gradualmente ha recibido su hermano Raúl Castro, desde el 2006.
Además, el analista estima que si Raúl sucederá a Fidel, este tendrá que organizar su Gobierno y definir si dejará o no las Fuerzas Armadas, de lo cual dependerá si luego Cuba se abre al modelo de China (el llamado comunismo de mercado) o si buscará una mano en Latinoamérica, como la del Presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva, aunque —también advierte— estas acciones tampoco significarían una “transición” en la isla.
Para Bernal, “hasta que no desaparezca Fidel” no habrá reforma en Cuba e incluso, el mismo Raúl deberá dejar de ser “fidelista” para convertirse en “raulista”.
ORTEGA LO VE COMO LÍDER UNIVERSAL
Mientras tanto, el Presidente nicaragüense e íntimo amigo de Fidel Castro, Daniel Ortega, expresó ayer en El Salvador que aquel seguirá como una “autoridad moral” de la isla.
“Yo creo que nadie puede ignorar que Fidel va a seguir siendo, independientemente de que no ostente cargo alguno, el líder indiscutible y la autoridad moral del pueblo de Cuba, de la revolución cubana, y que trasciende más allá de otros pueblos, de otros revolucionarios que nos sentimos librando la misma batalla”, dijo Ortega en una conferencia de prensa tras una reunión del Sistema de Integración Centroamericano (SICA).
El mandatario añadió que “Fidel es un personaje histórico de trascendencia universal. Para moros y cristianos, Fidel está mas allá, Fidel es un pensamiento, es una propuesta de cambio y transformación y las ideas no desaparecen cuando fallecen las personas. Yo no veo que Fidel esté a punto de fallecer”, añadió Ortega.
El Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, presente en el encuentro, manifestó que Castro es “un icono del liderazgo de América Latina”.