No podría llamar “hombres de honor” u orgullo nicaragüense a los deportistas llamados así ahora solamente por su familia, ya que la sociedad no los va a ver tal como creían ellos que eran. Me estoy refiriendo a los jóvenes que arribaron al país el viernes 15 de febrero después de estar un tiempo en Río de Janeiro, Brasil, entrenando para ser unos grandes profesionales del futbol.
En la película Hombres de honor, Carl Brashear (Cuba Gooding Jr.), nace en el seno de una familia de campesinos negros, cuyas vidas han estado fuertemente marcadas por el racismo. El padre de Carl, un pobre granjero, le enseña desde temprana edad a valorar la perseverancia y a vencer los obstáculos que los demás le impongan a sus sueños. Carl abandona su hogar esperando mejorar su vida y la única bendición que le podía dar su padre es “No te rindas… sé el mejor”, y este nunca imaginó cuán profundamente iban a calar estas palabras en el corazón de su hijo. Carl, ingresa en el programa de entrenamiento para el cuerpo de élite de buzos y después de estar expuesto a un sinnúmero de adversidades logra vencerlas convirtiéndose en el primer hombre buzo de color en hacerlo.
¿Cómo es posible que estos jóvenes deportistas hayan tirado a la basura la oportunidad de hacer carrera en el futbol, cuando muchos desearían tenerla y aprovecharla? No creo que hayan pasado lo que Carl pasó, para poder lograr sus metas de salir adelante y prepararse como un “hombre de honor”. Ellos algún día pudieron haber sido un orgullo nicaragüense, pero no fue así. Espero que Daniel Reyes no se rinda y venza los obstáculos que le está poniendo la vida, ya que esta oportunidad que está recibiendo jamás la volverá a tener.
Como dice Miguel Larios, presidente de la Academia Tigres de Brasil, “el que quiere triunfar debe sacrificarse”, cosa que estos jóvenes no lograron y se rindieron sin hacer el mínimo esfuerzo por superarse. O como dice el periodista Edgard Rodríguez C.: “La principal falla fue de los jóvenes que decidieron tomar un riesgo sin tener una visión clara de su alcance, sin el carácter para sobreponerse a las adversidades y sin la actitud correcta para ir tras sus sueños a cualquier costo”.