Más de sesenta gobiernos municipales actualizarán sus planes ambientales, pero el dinero para ejecutar los lineamientos que se impriman “en papel” aún no llega.
Ayer, la Embajada Real de Dinamarca se comprometió a entregar más de un millón de dólares para que 68 municipios del país reciban asistencia técnica, capacitaciones y formulen de mejor manera sus planes ambientales. La noticia fue vista con buenos ojos por las autoridades municipales involucradas; sin embargo, el “lado negativo” del asunto es que las comunas no tienen los recursos financieros suficientes para ejecutar los nuevos planes.
“Nuestra Alcaldía no tiene dinero ni para pagarle a un funcionario que vea el tema ambiental; entonces, en el municipio no hay ningún inspector del medio ambiente”, reconoció la Alcaldesa sandinista de San Juan de Limay, María Jilma Rosales.
Al ser consultado sobre la falta de recursos en las alcaldías, el Viceministro de Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), Roberto Araquistain, declaró que, por el momento, las comunas debe rán enfrentarse al deterioro ambiental con sus recursos propios.
“Ellos tienen sus recursos, pero pueden negociar con bancos, o con otros organismos”, dijo Araquistain.
EXPORTADOR DE LEÑA
El principal problema en San Juan de Limay, en el departamento de Estelí, es que el deterioro del medio ambiente ha llegado a niveles tan inverosímiles como el hecho de que ese mismo municipio se ha convertido en el “exportador” o principal abastecedor de leña para la población de otros municipios norteños.
Las quemas en más de tres mil manzanas de tierras agrícolas, en su mayoría, también han causado un alto índice de contaminación, indicó la Alcaldesa.
En Esquipulas, municipio de Matagalpa, el problema ambiental es el no tratamiento de los desechos de los caficultores.
“Los productores de café procesan sus productos, pero no le dan tratamiento a los desechos, y la gente es terca”, indicó el Alcalde de Esquipulas, Raúl Jarquín, de tendencia sandinista.