El Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, se mostró ayer preocupado por el aumento de la delincuencia en el país, pero también por la proliferación de armas en manos de civiles.
Arias analizó el incremento de la delincuencia y la violencia en Costa Rica durante la inauguración de un “Seminario sobre violencia y armas de fuego en Costa Rica”, en el que también participan expertos de Colombia, Brasil, Nicaragua y El Salvador, así como representantes de organismos internacionales.
“Con una velocidad sorprendente, la violencia pasó de ser condenada por la sociedad costarricense, a ser justificada como una vía legítima para protegernos”, declaró el presidente Arias.
Arias se apoyó en cifras del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que señalan que un 6 por ciento de los 4.2 millones de costarricenses posee actualmente armas.
“Hemos vuelto a la época vengativa, la Ley del Talión del lema de nuestros días y cada quien clama por su propia idea de castigo. Esta no es la Costa Rica que heredamos de nuestro pasado”, dijo Arias refiriéndose al clima de paz y seguridad que imperaba décadas atrás.
Arias, también Premio Nobel de la Paz 1987, dijo que su gobierno ha hecho esfuerzos por aumentar el número de policías y reprimir el delito, tal como el robo y el tráfico de drogas.
Arias dijo que, entre otras causas de la violencia y el crimen, se encuentran “la pobreza y la desigualdad” y la existencia de “un sistema de educación deficiente, acompañado de falta de oportunidades laborales”.