Ofilio Castro y Ronald Garth viven momentos distintos, pero comparten un mismo sueño.
Castro viene de quemar la última Liga de Beisbol Profesional, en la que se apoderó del liderato de bateo con .351, tras un espectacular cierre.
Garth ni siquiera terminó la liga. Los Leones lo dejaron fuera debido a su improductividad. Bateó .197 y abanicó la brisa 34 veces en 117 turnos.
Sin embargo ambos muestran igual entusiasmo al trabajar cada tarde en el estadio del barrio San Luis, donde afinan su armamento antes de viajar.
“A mí me sirvió mucho la Liga Profesional y debido a mi rendimiento, voy a estar desde este sábado en un campamento con los mejores prospectos de la organización de Washington, en Melbourne, Florida”, explica Ofilio con brillo en sus ojos.
Garth irá a Peoria, Arizona, a batallar por un lugar en el equipo Doble A de los Marineros, antes quienes dejó una buena impresión el año pasado, pero se vino a pique en la liga pinolera.
“No creo que me afecte el mal desempeño que tuve aquí. Como todo en la vida, hay buenos y malos momentos. Esta vez me tocó lo malo. Lo importante es lo que haré ahora”, explica Garth.
Castro en cambio, tiene un puesto fijo en el equipo Doble A de los Nacionales, los Senadores de Harrisburg, justo con quienes estuvo el año pasado.
“Me siento más construido como pelotero y espero superar las dificultades sobre mi falta de consistencia al bate. Creo que este es un momento clave en mi carrera”, dijo Ofilio.
Para Garth también es un momento importante. Necesita demostrar no sólo que merece un voto más de confianza, sino que es capaz de crecer.
“Yo he dejado detrás de mí todas las dificultades que tuve el año pasado. En la organización saben que puedo rendir y lo voy a probar”, sentenció Ronald.