La inflación el año pasado se explicó por una serie de factores manejables y no por el huracán que azotó la RAAN
Los efectos del huracán Félix y las posteriores lluvias que azotaron el país no explican el elevado nivel de inflación con el que cerró el país, indicaron economistas consultados.
Alejandro Arauz, economista independiente, aseguró que el huracán Félix tuvo un efecto menor a lo que el Gobierno ha estimado en el crecimiento de la inflación que ya desde mediados del año proyectaba ser alta.
El año 2007, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), inició con un nivel de inflación baja, 0.88, inferior a la de enero del 2006 que fue de 1.22.
Esto parecía ser buenas noticias, sobre todo en medio de un panorama internacional adverso provocado por los precios del petróleo a nivel internacional.
Sin embargo, a mediados del año este indicador comenzó a deteriorarse y se ubicó en 6.12, superior al 6.10 de junio del 2006.
Ya en septiembre, mes del huracán Félix, la inflación llegó a 8.48 contra el 6.43 del año anterior. A partir de allí el indicador empezó a dispararse hasta llegar a 16.88 con que cerró el año.
Mario Arana, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) asegura que el huracán fue un factor en la formación de la inflación pero en una escala menor.
“Creo que el huracán Félix no tiene mayor impacto, las lluvias posteriores tuvieron algo que ver, pero hay algo más que eso, desde antes teníamos la dificultad que se complicó más con las lluvias pero eso tiene que ver más con la distribución de semilla y la producción de granos en ciclo pasado”, apuntó.
Alejandro Arauz, economista independiente, reitera que efectivamente el peso del huracán Félix como el principal detonante de la inflación es mucho menor a lo estimado por el Gobierno de Nicaragua.
Mano invisible
Economistas consultados que prefirieron hablar fuera de grabación, aseguraron que hay otros factores fuera de la economía nacional que incidieron en la inflación.
Entre estos está la excesiva liquidez de la economía, que ha impulsado una mayor demanda, la cual no es respaldada por los factores de producción.
Esta puede estar dándose por la entrada de flujos de dinero proveniente de actividades ilícitas y por la cooperación venezolana que no se registra formalmente y que se ha convertido en una especie de “mano invisible que podría estar distorsionando la economía”, indica la fuente.
Y finalmente, mencionan otro factor “subyacente en la economía, como es el alza de los alimentos a nivel interno”.
En este sentido, Alejandro Arauz asegura que el Gobierno no impulsó el programa de entrega de semillas para las siembras agrícolas el año pasado, y las fuertes exportaciones al exterior, lo cual incidió en la escasez de granos, que a su vez impulsaron los precios al alza.
Según afirma, lo que falló en este escenario inflacionario fueron las políticas sectoriales, más que las macroeconómicas.
Según coincidieron los economistas, las zonas afectadas por el huracán no son zonas productoras de granos, su contribución en este sentido es reducida.
Arauz critica la posición del Gobierno de reunirse “sin tener nada a mano” con los diferentes sectores productivos del país.
Es decir, son reuniones en las que sólo se discuten los problemas sin que haya planteamientos para solucionarlos, sostiene.
Es así que el Gobierno no previó adecuadamente el impacto de los precios del petróleo en la economía, agrega.
“No han tenido la capacidad de prever y anticipar los fenómenos económicos que generan un mercado tan volátil y complejo y tan falto de sustentación orgánica como la que tiene Nicaragua”, explica el economista.
Por ejemplo, en el caso de la escasez de granos, la Empresa Nacional de Alimentos Básicos (Enabas) “entró tarde y sin fondos suficientes”, además se anticipó la reducción del encaje legal (dinero que los bancos tienen depositados obligatoriamente en el BCN y que no generan intereses), todo esto sin haber realizado inversiones necesarias en infraestructura.
Por su parte, Mario Arana agrega otro factor derivado de las políticas salariales, lo cual también ha hecho su aporte a la inflación ya que no se ha definido con claridad una política de aumentos salariales basados en el soporte que pueda dar la economía a los mismos.
Recordobizar la economía
Por otro lado, analistas económicos sostienen que un cambio en el deslizamiento de la moneda con respecto al dólar no es la salida para el problema del tipo de cambio.
Róger Cerda, economista y presidente de RAC Internacional, se declara partidario de lo que considera “recordobizar la economía nicaragüense”.
En este sentido asegura que hay una serie de instrumentos en los que se debe pensar, como en una nueva política monetaria que le dé mayor soberanía al córdoba.
Desde hace varios años esto ha sido un tema de debate a nivel interno entre quienes sostienen que la economía debe definirse por el dólar, y quienes dan un voto de confianza al córdoba.
Lo cierto es, como apunta el también economista Néstor Avendaño, la economía está dolarizada de forma no abierta. Todas las transacciones y créditos por ejemplo, están en dólares o con mantenimiento de valor.
Esta es una cláusula que asegura el pago de las obligaciones manteniendo el valor del dólar con respecto al córdoba y que se encuentra vigente desde 1992, con la Ley Monetaria.
“En todo contrato podrá establecerse una claúsula por la cual las obligaciones expresadas en córdobas mantendrán su valor en relación con una moneda extranjera. En este caso, si se produce una modificación en el tipo oficial de cambio del córdoba con relación a dicha moneda, el monto de la obligación expresada en córdobas deberá ajustarse en la misma proporción a la modificación operada”, indica esta ley en su artículo 16.
En este sentido sostiene que en Costa Rica las autoridades monetarias manejaron mejor el tipo de cambio, al establecer una banda de cambio flotante, que permite dar al mercado una mayor estabilidad.
El tipo de cambio, según el Banco Central de Costa Rica, si bien estará regulado por el mercado mismo, el Estado “intervendrá en el mercado de forma directa, cuando los límites de las bandas tiendan a ser superados, para defender a la banca”.
Es sistema lo implementaron en octubre del 2007.