Las organizaciones del exilio cubano en Miami recibieron este martes la noticia de la renuncia de Fidel Castro al gobierno en Cuba con un sabor agridulce: han visto cumplirse un antiguo anhelo, pero que no trae cambios reales en el futuro inmediato en la isla, según sus dirigentes.
La Fundación Nacional Cubano-Americana es una de las más antiguas y con mayores vínculos institucionales con el Gobierno de Estados Unidos.
El presidente de esa organización, Francisco “Pepe” Hernández, dijo que la renuncia de Fidel Castro “es una oportunidad histórica para que los sucesores en el régimen demuestren si tienen intenciones de modificar la situación”.
“Han dicho durante 18 meses que son más pragmáticos, y admitieron que hacen falta cambios en Cuba. Ahora, sin la sombra de Fidel, deben mostrar que quieren hacer esos cambios”, dijo.
CAMINO PARA SUCESORES
Para Hernández, “se abre un camino para que los sucesores de Fidel Castro respondan a los reclamos del pueblo cubano. Si no hay nada nuevo, esperamos que crezcan las manifestaciones opositoras en la isla”, opinó.
Por su parte, Janisset Rivero, del Directorio Democrático Cubano, consideró que con el anuncio de la renuncia de Fidel Castro “se concreta el punto final de la estrategia del régimen cubano para la transmisión del mando”.
“Hace casi dos años que se está preparando este paso. No es una noticia que nos sorprenda porque se veía el avance del proceso para la coronación de Raúl Castro en el gobierno”, dijo Rivero.
“No debemos olvidar que tanto Fidel como Raúl han sido dictadores por 49 años. La oposición cubana en la isla sólo ve un cambio de cara, pero no mucho más”, opinó.
“Habrá un cambio cuando se libere a los presos políticos, cuando no los obliguen a desterrarse si salen de las cárceles como pasó con los cuatro que salieron días atrás a España”, agregó.
SABOR AGRIDULCE
“Tenemos un sabor agridulce porque queríamos ver a Fidel Castro fuera del Gobierno, pero la realidad es que hay un continuismo”, dijo Ninoska Pérez-Castellón, del Consejo por la Libertad de Cuba, uno de los grupos de exiliados más duros.
“El domingo el Consejo de Ministros que designará autoridades será el mismo que ha ayudado a mantener a la dictadura por casi 50 años”, agregó.
“Habrá un cambio en Cuba cuando haya elecciones libres, cuando haya libre expresión y libertades políticas. Cosa que no podemos esperar que suceda con este gobierno”, dijo Pérez-Castellón.
Un gran número de variopintas entidades políticas de oposición al régimen de Fidel Castro se crearon en casi cinco décadas de exilio de cubanos en Miami.
ESTARÁ TRAS BAMBALINAS
Los disidentes cubanos liberados este fin de semana se mostraron escépticos ante la posibilidad de que haya cambios importantes en Cuba tras la renuncia de Fidel Castro a la Jefatura del Estado.
“Con el único Raúl con el que habrá cambios en Cuba es con Raúl Rivero”, dijo Alejandro González Raga en una rueda de prensa en Madrid junto a los otros tres opositores liberados por el régimen cubano y en la que también estuvo presente Carlos Payá.
Con la renuncia de Fidel Castro “hay un cambio de poder nominal”, pero no real, estimó por su parte José Gabriel Ramón Castillo, que vaticinó que el líder cubano “va a estar ahí, en las bambalinas”, con un puesto de “asesor de la revolución”, y que “nadie le va a quitar la autoridad porque en Cuba no hay nadie que se la cuestione”.
“Hay una especie de sucesión, pero no un tránsito real hacia la democracia hasta que no se libere a todos los presos políticos, cambie la ley vigente y haya elecciones libres”, declaró a la AFP el vicepresidente de la Unión Liberal Cubana (UCL), Antonio Guedes.
Pedro Pablo Álvarez Ramos descartó también un escenario con “verdaderos cambios” en la isla caribeña porque, según dijo, para ello debería producirse antes la liberación de todos los presos de conciencia.
Los disidentes excarcelados se reunieron ayer con la Secretaria de Estado española para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, en un encuentro en el que analizaron cuál va a ser su estatus en España a partir de ahora y la ayuda que les prestará el Gobierno español, al que agradecieron sus gestiones.