El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en su último informe, presentado hace dos semanas, afirma que en el caso de Nicaragua el tipo de cambio estaba influenciando la inflación. “El sistema crawling-peg del córdoba contribuye a alimentar las presiones inflacionarias”, dice el informe.
El crawling peg es definido por el glosario de términos económicos de internet, como “el sistema de devaluación progresiva y controlada de una moneda, implementada por las autoridades monetarias de un país, en la búsqueda de ajustar el tipo de cambio a los diferenciales de inflación e interés”. En Nicaragua se utiliza una tasa de deslizamiento cambiario de cinco por ciento anual, es decir que cada año el córdoba se devalúa en ese porcentaje.
En ese sentido, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, anunció recientemente que el Gobierno iniciará un estudio sobre el impacto del deslizamiento, con la finalidad de hacer algunos ajustes en el tipo de cambio. “Discutimos el tema con el Fondo Monetario Internacional”, señaló el funcionario, quien sostuvo que acordaron hacer un estudio “que nos permita ver si una posible reducción de la tasa de deslizamiento es o no conveniente desde la perspectiva de la competitividad de nuestro país”.
Sin embargo, varios economistas consultados por LA PRENSA sostienen que el tipo de deslizamiento (o devaluación) no es una variable importante en la formación de la inflación, incluso señalan que es muy bajo, “por lo que es más barato importar que producir”.
Edmundo Jarquín, economista y dirigente del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), sostiene que el tipo de cambio no incide en la inflación. “En el caso de Nicaragua es al revés, el deslizamiento es muy bajo (...) por lo que es más barato importar que producir”.
Según afirma, el factor más importante es el precio internacional del petróleo, el cual tiene una incidencia directa sobre el factor inflación, “si el presidente (Hugo) Chávez habla de precio justo, que nos pague el frijol con el mismo criterio con el que habla de precio justo para el petróleo, con lo cual pagaría a 3.50 dólares la libra de frijol o a 400 dólares el quintal de café”.
RECORDOBIZAR LA ECONOMÍA
Por su parte, el economista Néstor Avendaño coincide en señalar que el punto no es el deslizamiento sino que hay otros factores en la economía que están incidiendo en este aspecto, como la alta tasa de indexación (ajustado al dólar) del córdoba con el dólar, “debido a la alta dolarización de la economía nacional”.
En este sentido recomendó al Gobierno que lo que debe hacer es “desmontar ese mecanismo de indexación y sincerar los salarios de los altos funcionarios públicos que están establecidos con mantenimiento de valor (para) gasto de combustibles y viáticos”.
Coincide en señalar que en este aspecto, resulta más rentable importar, de forma que una depreciación del córdoba a la vez que subvalora el dólar, lo que hace es que “impide la diversificación y el aumento de las exportaciones”.
En este sentido sostiene que el Gobierno tiene que tomar al menos dos medidas antes de hacer ese ajuste.
Una es que tiene que insistir en reducir los déficits fiscales para evitar una mayor expansión de dinero.
Y además tiene que buscar cómo aumentar, según afirma, el nivel de Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINA) ya que estas se han incrementado sobre la base de mayor endeudamiento tanto externo como interno.
“El Gobierno tiene que enfrentar el problema de recordobizar la economía y dejar un régimen cambiario pro exportador. Todo comienza con el desmantelamiento del sistema de indexación del córdoba. Si no se hace eso es mejor no tocar el tipo de cambio, ya que van a provocar más problemas a los exportadores”, puntualiza.
Avendaño afirma que el salario de los trabajadores de ingresos bajos y los encajes legales en córdobas son los únicos que no están indexados al dólar.
Fuentes cercanas al Gobierno han sostenido que existe una decisión de realizar el estudio una vez que finalice la visita de supervisión técnica del Fondo Monetario Internacional la próxima semana, para iniciar los estudios en esta dirección.
En este sentido el economista Avendaño sostiene que una de las viejas pretensiones que ha tenido este organismo es eliminar el actual nivel de deslizamiento de la moneda, para dejar un tipo de cambio flotante, lo cual en el actual esquema económico no resulta adecuado.