El Presidente serbio, Boris Tadic, advirtió ayer ante el Consejo de Seguridad de ONU que la declaración unilateral de independencia de Kosovo sienta un precedente peligroso, que será emulado en otros lugares y causará un “daño irreparable” al orden mundial.
“Esta decisión arbitraria implica un precedente que le causa un daño irreparable al orden internacional”, dijo Tadic a los 15 miembros del consejo el día siguiente a que el Parlamento de Kosovo declarase la independencia respecto a Serbia.
Varios países europeos y Estados Unidos ya reconocieron la independencia.
“Hay decenas de otros ‘kosovos’ por todo el mundo que esperan que el acto de secesión de este se haga realidad y establezca una norma aceptable”, dijo el Presidente serbio.
“Les advierto muy seriamente del peligro de escalada de numerosos conflictos existentes, del despertar de conflictos durmientes y de la instigación a nuevos conflictos”, dijo al consejo.
Kosovo recibió ayer con euforia el anunciado reconocimiento de Estados Unidos y de los principales países europeos, excepto España, de su independencia unilateral de Serbia, mientras se vivieron las primeras manifestaciones de la minoría serbo-kosovar y Rusia insistió en la ilegalidad de la secesión.
Después de que el Presidente estadounidense, George Bush, de visita en Tanzania, dijera que los kosovares eran independientes, su Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, procedió al reconocimiento formal de la que fuera provincia serbia, en la que más del 90 por ciento de los dos millones de habitantes son albaneses.
Estados Unidos, principal valedor de este proceso de independencia, ha reconocido formalmente a Kosovo como “un Estado soberano e independiente y da la enhorabuena al pueblo de Kosovo en esta ocasión histórica”, indicó Rice en un comunicado.
Casi de forma paralela al anuncio de EE.UU., la Unión Europea cerró una declaración común para resolver sus contradicciones, que subraya que Kosovo es un caso único y sin precedentes, antes de que los principales países comunitarios (Reino Unido, Alemania, Francia e Italia) anunciaran el reconocimiento del nuevo Estado.
Sólo España, entre los grandes, adelantó su posición contraria a este proceso de secesión, que considera ilegal por no responder a una decisión unilateral que se apoya en una resolución de la ONU.
“Lo que no queremos es que se abra la Caja de Pandora en los Balcanes”, dijo el Ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, al reafirmar que España no reconocerá a Kosovo.
EMBAJADORES EN CONSULTA
El Ministro de Exteriores de Serbia, Vuk Jeremic, dijo que el Gobierno de Belgrado ha llamado a consultas “a los embajadores en todos los países que han reconocido Kosovo” como Estado independiente.