Aunque es el mánager más exitoso que ha tenido el Bóer durante los últimos 30 años, Julio Sánchez ya se había quitado de la cabeza la idea de volver a dirigir.
Su nueva pasión es organizar los entrenamientos de los Indios y poner en la mejor forma física posible a los peloteros para sacar lo mejor de ellos.
Solamente una amistad tan sólida como la que sostiene con Joseph Mendoza, el directivo del Bóer, pudo motivarlo a aceptar la dirección de la tribu.
“He visto cómo viene trabajando Joseph desde el año pasado. Me gusta su actitud. Ha estado solo y no es fácil, entonces no podía decirle que no cuando me pidió que dirigiera al Bóer”, declaró Sánchez.
Durante la década anterior, Sánchez llevó al Bóer al título en las temporadas de 1995, 1996 y 1998, y en 1996 fue el mánager de la Selección Nacional de Nicaragua, que ese año ganó medalla en todos los torneos que participó.
No obstante, después de un tiempo, a Julio le comenzó a gustar más el puesto de entrenador general, que ha venido ejerciendo durante los últimos años.
“Joseph me ha demostrado amistad y hemos estado juntos en las buenas y en las malas. Y esta (ser mánager) es una forma de retribuir a su confianza”, concluyó.