Aún no asoma el calor del juego. Tampoco llega la tensa atmósfera que provoca la competencia en el beisbol.
Sin embargo, Vicente Padilla ya siente la presión que los Rangers han colocado sobre sus espaldas para la próxima campaña.
“Aquí todos tenemos presión, pero de jugar mejor”, señaló el nica, en declaraciones publicadas por The Dallas Morning News.
Para Padilla, el 2007 inició con problemas en su codo y terminó con una suspensión de seis juegos por propinar un golpe a Nick Swisher, de Oakland.
Pero, además, incluyó el peor récord de su carrera, 6-10 y 5.76, más una estadía de siete semanas en la lista de lesionados.
“Los Rangers necesitan a Padilla sobre el box y lanzando bien, si es que tienen algunas esperanzas realistas de competir en la Liga Americana”, escribe T. R. Sullivan, de MLB.com.
El tópico de la salud ha sido lo principal en los diálogos del mánager Ron Washington con sus jugadores, pero también les pidió honestidad.
“Los Rangers no necesitan héroes. No queremos que nadie salga a jugar lastimado”, dijo el mentor, en alusión al nica, quien no informó al equipo que estaba lesionado.
Ahora todo ha sido diferente. De acuerdo con el coach de pitcheo de los Rangers, Mark Connor, el nica llegó con seis libras menos y ha realizado pitcheos de calidad.
“Definitivamente luce más eficiente y concentrado. Está saludable. Él es muy importante para nosotros y todavía puede ser un pitcher productivo”, indicó el entrenador de pitcheo.
Evans Grant, del The Dallas Morning News, asegura que Padilla contrató a un entrenador personal en Nicaragua y que el coach Connor notó rápidamente la diferencia este año.
“Nadie está entusiasmado por lo que sucedió el año pasado, pero algunas cosas no pueden ser controladas. Yo sólo deseo hacer lo que mejor hago: lanzar innings”, indicó el pinolero.