Kosovo declaró el domingo su independencia, en un audaz intento por convertirse en un “Estado independiente y democrático”, respaldado por Estados Unidos e importantes aliados europeos, pero rechazado por Serbia y Rusia.
Rusia pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, al tiempo que Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN emitieron llamados a mantener la calma y la paz. Mientras, una explosión causó daños leves en un tribunal de la ONU en la zona norte de Kosovo, controlada por los serbios.
“Kosovo es una república, un Estado independiente, democrático y soberano”, dijo el presidente del parlamento, Jakup Krasniqi, en medio de los aplausos de los legisladores que aprobaron la declaración por unanimidad.
Krasniqi, el primer ministro Hashim Thaci y el presidente Fatmir Sejdiu, firmaron la declaración, redactada en un pergamino. Además, develaron el nuevo escudo y bandera nacionales: un estandarte azul con un mapa dorado de Kosovo y seis estrellas en representación de los principales grupos étnicos.
“Nosotros, las autoridades democráticamente elegidas por nuestro pueblo, declaramos por la presente que Kosovo es un Estado independiente y soberano”, dice la proclama.
En toda la capital hubo bailes en las calles, disparos de armas al aire y agitación de banderas albanesas rojinegras, en tanto la orquesta filarmónica interpretó la Oda a la Alegría, de la Novena Sinfonía de Beethoven, en una sala donde se reunieron las autoridades para intercambiar saludos.
En el tribunal de la ONU, en la ciudad de Kosovka Mitrovica, la explosión fue causada, al parecer, por una granada que dañó un muro. Cerca de un motel que alberga a funcionarios de la Unión Europea fue hallada una granada, dijo Besim Hoti, vocero de la Policía de Kosovo en la localidad.