Los obreros de la construcción en Panamá, que protagonizaron protestas que derivaron en disturbios con saldo de un muerto, 65 heridos y 800 detenidos, anunciaron el sábado nuevas manifestaciones para el lunes pese a que fue aprobado un reglamento de seguridad en rascacielos que estaba entre sus exigencias.
El secretario de defensa del sindicato de trabajadores de la construcción (Suntracs), Saúl Méndez, informó tras una asamblea de dirigentes obreros de nueve provincias que analizarán la próxima semana la convocatoria a una huelga general si el Gobierno no accede a unas diez demandas reivindicativas.
Méndez anunció que el lunes reanudarán piquetes y cierres de calles y distribuirán volantes “por lo que esperamos que la Policía no nos esté provocando, ni revisando, ni tirándonos lacrimógenas, ni nada de eso porque de lo contrario, nos vamos a defender y vamos nuevamente a parar el país”.
Los disturbios de esta semana estallaron el lunes en la provincia de Colón, a 70 km al noreste de la capital, con el saldo de un muerto, el dirigente Airomi Smith, quien fue herido en la espalda en un confuso incidente con un agente de la Policía, ahora detenido y acusado de asesinato.
Miles de enardecidos obreros de la construcción ocuparon el miércoles y el viernes las principales calles de la capital y se enfrentaron a la Policía Antimotines armados con palos, piedras, bloques, bastones de acero y palas.
Méndez dijo que el poderoso Suntracs realizará una vigilia hoy en la iglesia Don Bosco en el centro de la capital y el lunes realizará una concentración en los alrededores de la Defensoría del Pueblo donde negocian un pliego de peticiones, con el Gobierno desde el viernes.