Las embarcaciones mercantes internacionales así como las de cabotaje y pasajeros de las comunidades de Atlántico Sur corren el riesgo de sufrir un accidente y daños, debido a que frente a la antigua pesquera Pescanica, ubicada cerca del río Escondido, en Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), hay dos barcos hundidos y los chatarreros pagan a buzos para desmantelarlos parcialmente.
“Están cortando solamente la parte de encima, ese es un peligro para las embarcaciones nuestras y las internacionales. Imagínate que cortan arriba y sube la marea, entonces cualquier embarcación se puede encaramar en el casco que queda debajo del agua”, advirtió el subdelegado de la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA), Darwin Gómez.
Luego de varios trabajos de mantenimiento y el dragado de la bahía de Bluefields y el río Escondido, el fondeadero de El Rama fue certificado internacionalmente como puerto seguro durante la Administración del entonces presidente Enrique Bolaños.
“Se preocuparon nada más por mejorar las condiciones de El Bluff y El Rama, pero no la vía de acceso. En el canal de acceso al río Escondido, entre Bluefields y El Rama, hay dos barcos de cabotaje hundidos, esos representan un serio peligro, se tiene que hacer algo”, dijo un funcionario de Gobierno bajo condición de anonimato.
VENDEN EL MATERIAL
La tarde del jueves LA PRENSA confirmó que varios pobladores campesinos de esta localidad desmantelan dos barcos de cabotaje hundidos tras el paso del huracán Juana, en 1988.
El empresario Wendelín Vargas lamentó que los chatarreros proponen a pobladores necesitados de dinero ir a la bahía de Bluefields y al río Escondido a desmantelar los barcos y luego venderles el material de hierro.
Conocimos que los chatarreros de Bluefields compran la tonelada de hierro a 1,800 córdobas.
“Los chatarreros me pagan 1,800 córdobas por tonelada, tengo que sacar de seis a siete pedazos (tablas) de hierro para juntar la tonelada”, dijo escuetamente el poblador José Santos Castillo.
SABEN ADONDE ESTÁN
Darwin Gómez reveló que la DGTA tiene identificado unos 27 puntos donde hay barcos chatarras abandonados.
“El problema es que solamente cortan por encima y todo el casco del barco queda debajo del agua, entonces cuando se navega de noche no se ve nada y ahí se podrían embancar, eso significaría una gran demanda contra Nicaragua”, observó Vargas.
Recientemente las autoridades de la Alcaldía liberal de Bluefields emitieron un comunicado, en el que advirtieron a los dueños de esos barcos que si para el 28 de enero no sacaban completamente las naves serían confiscadas a nombre de las autoridades locales.