Por primera vez en mucho tiempo, la Federación Nicaragüense de Boxeo Aficionado (Feniboxa), organizó una premiación a lo más destacado del año, en este caso 2007, un gesto que fue disfrutado al máximo por los atletas, jueces y personas vinculadas a la práctica de este deporte.
Julio Miranda, presidente de Feniboxa, llevó la voz cantante en esta premiación que se realizó en un restaurante capitalino, destacando la labor de los mismos atletas, dirigentes, presidentes municipales, regionales, entrenadores y algunas personalidades que en algún momento brindaron su respaldo al desarrollo del boxeo aficionado.
Orlando Rizo, medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, fue la máxima figura de la ceremonia.
El marinero de la Fuerza Naval, recibió su merecido trofeo por esa medalla, un título centroamericano, su participación en el Campeonato Mundial de Chicago y un bronce en un torneo clasificatorio panamericano que se realizó en Trinidad y Tobago.
Eduardo Mendoza, también marinero, también recibió su reconocimiento, al igual que la juez Dalia Cortés, el entrenador Luis Cortés, la Asociación Departamental de Matagalpa representada por Donald Muñoz, la Asociación Municipal de Muelle de los Bueyes, el presidente del CON Julio Rocha y del IND Marlon Torres, representando por sus asistentes Richard Zamora.
Miranda tampoco olvidó el valioso aporte de las fuerzas castrenses, con el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, que promueven la práctica pugilística y cuentan con la mayoría de seleccionados nacionales.
Los directivos de Feniboxa también premiaron el esfuerzo brindado por empresarios privados, universidades como la UNAN-Managua y la UdeM, los miembros de la crónica deportiva, entre ellos Erik Martínez del Diario Hoy y Pablo Fletes, de LA PRENSA.
Y no se olvidaron de viejas figuras que en su momento brindaron su aporte al desarrollo del boxeo aficionado, como Alberto Falla y el señor Marvin Caldera Lacayo, el primer juez y árbitro del boxeo aficionado, y fundador de Feniboxa años atrás.