Un monitoreo realizado en 12 comunidades que fueron afectadas por el paso del huracán Félix, en septiembre del año pasado, reveló que estas localidades se encuentran vulnerables ante el ataque de roedores, situación que pone en riego la seguridad alimentaria de cientos de familias que habitan en esas zonas.
Durante el proceso de monitoreo efectuado por líderes comunitarios y un equipo técnico de seguridad alimentaria del proyecto Respuesta de Emergencia para Ayudar a las Poblaciones Afectadas por el Huracán Félix, se constató que en las 186 trampas instaladas en la zona unas 74 ratas fueron capturas, lo cual representa un 39.78 por ciento de incidencia que supera los parámetros del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) que es de un 10 por ciento, según detalla un documento emitido por el Centro Humboldt.
“Esta situación apenas es uno de los efectos colaterales del desequilibrio ecológico ocasionado por este fenómeno natural, por lo tanto es necesario aunar esfuerzos interinstitucionales para lograr la rehabilitación de los sistemas de producción”, señala la nota de prensa.
Ante esta situación, añade que se requiere de la descentralización de recursos gubernamentales dirigidos a la emergencia para implementar acciones y promover expresiones territoriales que contribuyan con el mejoramiento de la calidad de vida de estos habitantes, además de ampliar la campaña contra las quemas e incendios forestales.
Asimismo el Centro Humboldt urgió sobre la necesidad de desarrollar a nivel nacional y con mayor énfasis en la Región Autónoma del Atlántico Norte una campaña de control de plagas, roedores y la lucha contra los incendios, pues el corte de los árboles ocasiona la proliferación de las ratas.