BOGOTÁ. - El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, exteriorizó hoy en Bogotá su "preocupación" por el "tono del lenguaje" entre países hermanos, en clara alusión a las relaciones diplomáticas entre Colombia, Venezuela y Nicaragua.
"A nosotros nos preocupa más que las discrepancias que puedan haber entre los países (...) el tono del lenguaje. No es bueno que entre países, o con países hermanos, incluso limítrofes, en los regímenes democráticos de América Latina, se use el lenguaje que a veces se ha utilizado", dijo Insulza.
Ante ello, el diplomático señaló que siempre hacen "un llamado a la cordura y a conversar los temas de manera razonable y respetuosa".
"Yo no creo que haya, de plano, grandes, motivos para un conflicto entre Colombia y Venezuela y solo espero que la retórica sea la retórica de la prudencia y no la retórica altisonante ni el maltrato", concluyó.
RELACIONES DETERIORADAS
Las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Caracas se deterioraron desde noviembre pasado, cuando el presidente colombiano, Alvaro Uribe, decidió cancelar la mediación que cumplía el gobernante venezolano, Hugo Chávez, ante la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Chávez y la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba buscaban la puesta en libertad de secuestrados por esa guerrilla.
En las últimas semanas, el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, ha pedido a Colombia que sea respetuoso de las leyes internacionales y que acepte el derecho de los nicaragüenses a pescar en las aguas caribeñas, que, según él, le pertenecen a Nicaragua.
Las declaraciones de Ortega antecedieron a una nota de protesta enviada a Bogotá por un incidente ocurrido en el Mar Caribe, donde una fragata colombiana presuntamente "intimidó a pescadores y buzos de un barco langostero nicaragüense", según una fuente oficial en Managua.
En diciembre pasado, la Corte Internacional de Justicia de La Haya se declaró competente para definir los límites marítimos sobre más de 350 mil kilómetros cuadrados de aguas que Nicaragua reclama a Colombia en el Caribe.
OEA NO SE PRONUNCIARÁ
Insulza dijo hoy al respecto que en la OEA no se pronuncian sobre "problemas bilaterales entre países, entre Nicaragua y Colombia".
"Son estos dos países los que tienen que resolver su problema y nosotros esperamos, naturalmente, que ello sea con apego a derecho y de manera muy pacífica", añadió.
Confió en que "va a primar la razón en este caso y los países van a esperar las próximas instancias jurídicas de manera pacífica, tranquila y ojalá armoniosa".
"Problemas de límites existen en toda América, problemas ante la Corte Internacional de Justicia hay en toda América y todos los tratamos de la misma manera", sostuvo.