Si Jassel Jiménez Artola ganara Miss Nicaragua 2008, dice que “sería la mujer más feliz”. Es sencilla, tímida y al parecer la grabadora la inhibió, pues sus respuestas fueron cortas y pausadas.
Sin embargo Jassel cambia frente al lente de una cámara fotográfica, se llena de confianza y abandona a la muchacha apenada y nerviosa que respondió la entrevista.
Tiene 21 años, es de Matiguás, Matagalpa y viene de una familia grande: 14 hermanos.
Esta matagalpina cuenta que le ha costado mucho adaptarse al ritmo de la capital, pues hasta hace un año se trasladó a Managua para estudiar Comercio Internacional. Se considera poco vanidosa, pero sí dice sentirse atractiva.
Las cumbias y las rancheras le fascinan. No recuerda el último libro que leyó, pues dice que no ha tenido mucho tiempo para eso y, por el momento, Jassel está soltera.
Cuenta que desde pequeña, jugaba y soñaba junto con sus amigas a que un día estaría en Miss Nicaragua. Ahora que realmente es una candidata por la corona afirma que la experiencia la ha cambiado. “Estás acostumbrada a que la gente te trate indiferente, pero si te ven en estos eventos con la banda y todo, te miran distinto”, reflexiona.