La jefa de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), María Eugenia Sequeira, lamentó la decisión de las bancadas del PLC y del FSLN, de adelantar para ayer la aprobación del Presupuesto General de la República del 2008, ya que en reunión de Junta Directiva se había acordado que se efectuase hasta mañana.
“Pudimos tener un presupuesto aprobado con una mayoría de votos y reformado realmente de acuerdo con los intereses de nación, y no a intereses de negociaciones particulares de unos cuantos diputados”, expresó Sequeira.
Ninguno de los miembros de la bancada de la ALN quisieron pronunciarse si la decisión del PLC de apoyar el presupuesto enviado por el partido de Gobierno significase la continuidad del pacto.
“Yo creo que la lectura la debe de tener el pueblo de Nicaragua, ya estamos los nicaragüenses con una vasta experiencia en cuanto a la política criolla”, estimó Sequeira.
Tampoco quiso responder si la aprobación del presupuesto fuese un fracaso al trabajo que realizó la comisión especial designada por el Bloque contra la Dictadura, al asegurar que cada bancada tiene su propia posición, las que algunas veces podrán diferir con el criterio de las otras fuerzas de oposición.
Por su parte, Luis Callejas, directivo de la Asamblea Nacional, refirió que tanto el PLC como el FSLN debieron llegar a “algún tipo de entendimiento” y no que tenga un trasfondo político de negociaciones políticas.
La jefa de la bancada de la ALN afirmó que si el Ejecutivo envía un proyecto de reformas en marzo o abril, al recién aprobado Presupuesto del 2008, mantendrán “su lucha” en lo que respecta a incluir partidas que favorezcan a sectores sensibles, siempre en el marco de los requerimientos del FMI.
Tanto Sequeira como Callejas, señalaron que la firma de dos de los jefes de bancada cumplió con los requisitos establecidos en la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional, para obviar las 48 horas respectivas para la aprobación del presupuesto.
La bancada de la ALN habría firmado el dictamen de mayoría de la comisión económica con un voto razonado donde en principio se daban el derecho de presentar mociones y tocar cuatro puntos que le faltaban.