Por segunda ocasión y en menos de quince días, el Embajador de Colombia en Nicaragua, Antonio González Castaño, fue citado a la Cancillería de la República para recibir una nueva queja del Gobierno con relación a la disputa territorial que sostienen ambos países ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya.
González fue citado ayer para recibir una carta de protesta del Gobierno por un incidente entre un barco langostero nacional y una fragata colombiana, ocurrido el domingo pasado a la altura del Meridiano 82, que la CIJ ya indicó que no existe como frontera entre los dos países.
El diplomático fue recibido por el Secretario de Cooperación Externa, Valdrak Jaentschke, quien indicó que la “intimidación” de Colombia contra los pescadores de origen miskito “es una violación a las aguas territoriales de Nicaragua” y “un hostigamiento de la armada colombiana”.
En la carta, el Gobierno nicaragüense solicita a Colombia que “se tomen las medidas pertinentes a fin de que hechos de esta naturaleza (el incidente del domingo) no se repitan”.
Jaentschke no precisó a qué “medidas” se refiere el Gobierno y el embajador González se limitó a decir que remitiría la carta a Bogotá, la capital de Colombia.
La misiva está dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Fernando Araujo Perdomo, y está firmada por el Canciller nicaragüense Samuel Santos.
Sin embargo, envía copia al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, con quien Santos se reúne hoy en Nueva York.
Además, hay otras copias para el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la Presidenta de la CIJ, Rosalyn Higgins.
Jaentschke recordó brevemente a los medios que “la Corte Internacional de Justicia (CIJ) fue clara en su fallo del 13 de diciembre que el Meridiano 82 no es frontera, por ende las aguas del mar territorial de Nicaragua son las que están de acuerdo al derecho del mar (…) y nadie más que Nicaragua tiene derecho a utilizar esos territorios del mar”.
Fuentes militares precisaron a LA PRENSA que la tripulación total del barco langostero era de 65 personas.
El Gobierno concluye la carta recordando a Colombia que el fallo de la CIJ y su solicitud buscan la conservación de la paz en la región.
CRITICAN RETÓRICA GUERRERISTA
Los diputados criticaron ayer al presidente Daniel Ortega por las declaraciones que ha ofrecido en torno al diferendo marítimo con Colombia.
La presidenta de la Comisión del Exterior, Jamileth Bonilla, acusó a Ortega por emitir palabras “guerreristas” cuando avaló la conformación de un ejército del Alba.
Bonilla añadió que Ortega debe esperar la sentencia definitiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) antes de “enviar” a los pescadores más allá del meridiano 82 del Mar Caribe.
“Hay que defender la soberanía, pero no estoy de acuerdo con los términos y los tonos de voz (de Ortega) y con meterse en un conflicto mientras no está la resolución final de la Corte (...) no hay que estar mandando a nuestros pescadores a confrontarlos y a exponerlos”, indicó Bonilla.
El ex canciller Francisco Aguirre Sacasa también abogó porque el Estado de Nicaragua “baje el gas” y siga los cauces diplomáticos en el conflicto.
Por su parte, el diputado Víctor Hugo Tinoco señaló que la retórica política no debe mezclarse con la disputa jurídica, porque podría perjudicar a Nicaragua.
ACTUAR COMO NACIÓN
“La clave en esto es lo siguiente: que actuemos como nación, unidos. Hay un llamado a que la Cancillería mande a llamar a todos los ex cancilleres, que explique cómo va todo, buscando cómo hacer un discurso unido y eso nos conviene como país. El Gobierno debe evitar a toda costa convertir esto en un problema militar y cada vez que nos afecten nuestros derechos en el territorio que está en disputa, hay que hacer las protestas correspondientes en el campo diplomático”, sugirió Tinoco.
Y el liberal Wilfredo Navarro sostuvo que el litigio no debe ser usado por el mandatario para defender a Venezuela en su conflicto particular con Colombia.
“No actuemos como un monito, gritando, gritando y gritando, cuando realmente lo que estamos defendiendo son los intereses venezolanos”, criticó Navarro.