En una esquina ubicada de la Casa de la Mujer una cuadra al Norte en el Reparto Schick, cayó sin vida Miguel Ángel García Orozco, de 26 años, cuando integrantes de la pandilla “Los Cancheros” lo interceptaron y le propinaron 30 puñaladas, una de ellas en el corazón.
El suceso ocurrió a las 11:30 p.m. del sábado.
“Eran como 60 chavalos”, dijo un vecino del sector, quien explicó que no contentos con apuñalarlo, le dejaron caer piedras en la cabeza y le dispararon con un arma hechiza en un afán de rematarlo.
“Nosotros escuchamos y primero lo agarraron a golpes, lo puyaron y luego le dejaron caer los adoquines y esos círculos pintados en la calle es donde cayeron los casquillos, en total fueron tres”, manifestó temerosamente un vecino.
“En Medicina Legal me dijeron que de las 30 puñaladas la del corazón fue la que lo mató y después le dejaron caer las piedras en la cabeza”, señaló Ángela Orozco, progenitora de Miguel Ángel.
Autoridades del Distrito Cinco de Policía, hasta ayer no detenían a ningún sospechoso de este crimen, sin embargo se presentaron al lugar a recoger las pesquisas sobre el hecho.
RETIRADO DE LAS PANDILLAS
Los mismos familiares de Miguel Ángel aceptaron que el joven hacía cuatro años que se había retirado de la vagancia habitual y que estaba desempeñándose como operario en una zona franca.
“Las rencillas que tenía con ellos pasaron a más. Él antes andaba en eso, pero ahora estaba trabajando porque vivía con una muchacha que tiene tres meses de embarazo”, dijo Patricia Orozco, hermana de Miguel Ángel.
El joven que falleció habitaba en el barrio Enrique Gutiérrez a pocas cuadras del lugar donde ocurrió el suceso.
Los vecinos cercanos a la Casa de la Mujer solicitan mayor presencia policial sobre todo por las noches.