Era como si las turbulencias quedaran atrás y el viento empezara finalmente a pegar de cola. Para las aerolíneas estadounidenses, 2007 fue el año en que finalmente pudieron dejar atrás la enorme crisis financiera que comenzó con los atentados aéreos del 11 de septiembre de 2001. Y es que mientras en el período 2001-2005 la industria reportó US$25,000 millones en pérdidas netas acumuladas, en el 2006-2007 consiguieron una ganancia líquida de unos US$3,500 millones.
Sin embargo, la desaceleración económica de Estados Unidos amenaza con arruinar la recuperación de su industria aérea, lo que ha motivado a las operadoras buscar en los mercados internacionales el crecimiento necesitado. “Si se observa a las grandes aerolíneas de Estados Unidos, la mayoría mira hacia Europa, Asia y América Latina, y planean reducir sus vuelos domésticos”, dice Henry H. Harteveldt, vicepresidente y analista de Forrester Research.
El crecimiento puede verse en las rutas. Es el caso de American Airlines, por ejemplo. La aerolínea que tradicionalmente ha liderado el movimiento de pasajeros entre Estados Unidos. y América Latina a través de su centro de conexiones en Miami, hoy ofrece 39 destinos en 18 países de la región, además de 21 ciudades en el Caribe.
“Es un área importante y creciente para la compañía”, dice Peter J. Dolara, vicepresidente para Miami, el Caribe y América Latina.
Dentro de su plan de crecimiento, se destacan la apertura de vuelos como Miami-Montevideo sin escalas, y las operaciones a los destinos St Kitts y Santa Lucía desde JFK en Nueva York. En diciembre la compañía abrirá rutas como Dallas Fort Worth-Panamá, Chicago-Buenos Aires y Barranquilla-Miami. “A pesar de que Miami sigue siendo nuestro centro hacia la región, nos hemos esforzado por sumar servicios desde otras ciudades dentro del país”, dice Dolara.
También iniciará servicios desde Fort Lauderdale hacia República Dominicana y Costa Rica, y aumentará sus frecuencias Miami-Bogotá.
Por su parte Delta llega a 61 destinos en América Latina, abarcando 30 países y transportando anualmente a 6.3 millones de pasajeros dentro de la región. El primer trimestre de 2008, Delta abrirá 14 nuevas rutas hacia América Latina y el Caribe, entre las cuales se incluyen Panamá, Guatemala, Trinidad y Tobago y Costa Rica.
Además establecerá vuelos desde Atlanta a Querétaro (México) y Bonaire, junto con la ruta Nueva York-Bermuda.
“Después de la crisis que enfrentamos, tuvimos que repensar el negocio y nos dimos cuenta de que el mundo había cambiado muchísimo en los últimos años”, dice Christophe Didier, Vicepresidente para América Latina y el Caribe. “Delta era una empresa doméstica con algo de presencia internacional. Hoy, hay más ganancias, más oportunidades de desarrollo y crecimiento en el área internacional, sobre todo en América Latina”, añade. Y aunque siempre buscó posicionar en Atlanta, Delta hoy suma también rutas desde Nueva York y Los Ángeles.
Otra de las grandes, Continental, está en las mismas. “América Latina es uno de los mercados globales más importantes para nuestra aerolínea”, dice John Slater, director para Latinoamérica. “Más de la mitad de nuestros destinos internacionales están en esa área”, añade.
Hoy en día Continental llega a 77 destinos en 23 países de la región a través de los aeropuertos de Houston, Nueva York y Cleveland, ha mantenido un crecimiento constante en la región de alrededor de 12 por ciento desde 1996. Una de sus iniciativas más exitosas es su programa de “latinización”, que comenzó en 1997, que incluye sobrecargos que hablan español en los aviones, personal bilingüe en los servicios al cliente de los aeropuertos, sistema de reservas en español, entre otros. Sin embargo, Slater no hizo comentarios sobre la apertura de nuevas rutas. “Nuestros competidores estarían felices de saber esa información”, respondió.
La aparición de nuevos actores en el mercado latinoamericano se presenta como amenazante, especialmente los casos de aerolíneas más pequeñas como Spirit Airlines y Jet Blue, con un formato low cost. Pero por ahora el viento sigue siendo favorable.