GUATEMALA.- Al menos 5.850 agentes de policía y soldados patrullan las carreteras de Guatemala para evitar asesinatos de chóferes, asaltos y extorsiones a los autobuses de pasajeros, cuyo servicio es irregular debido al clima de violencia.
Fuentes del Ministerio de Gobernación (Interior) explicaron hoy que unos 2.800 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), apoyados por 3.000 soldados y 50 policías de caminos, patrullan todas las carreteras para evitar más hechos de violencia contra el transporte.
En los últimos ocho días los chóferes del transporte urbano y extra-urbano de pasajeros fueron víctimas de ataques por desconocidos que les exigían grandes cantidades de dinero a cambio de dejar circular las unidades.
Según la PNC, en las última semanas fueron asesinados al menos seis chóferes, cinco de ellos en un sólo día, el pasado martes, lo que el presidente de Guatemala, lvaro Colom, calificó como "actos terroristas" encaminados a desestabilizar su gobierno que inició el 14 de enero pasado.
A raíz de los ataques, las amenazas de muerte y las extorsiones, el servicio de varias empresas del transporte extra-urbano se ha visto reducido, según los empresarios, en rutas hacia la costa sur, oeste y oriente del país.
Las sumas que exigen los pandilleros son cuantiosas y según Fulgencio López, uno de los propietarios de los autobuses que circulan de la capital hacia Tacaná, en el departamento noroccidental de San Marcos, no tienen capacidad de pago.
Las fuerzas de seguridad capturaron en las últimas horas a Byron Corado de la Roca, en una colonia del norte de la capital, con más de 43.000 quetzales (5.556 dólares) producto de las extorsiones a los chóferes.
El presidente de la Gremial de Transporte Extraurbano, Oscar Albizurez, aseguró que de ahora en adelante ya no tienen la intención de pagar las extorsiones y que esperan que la seguridad ofrecida por el gobierno tengan resultados positivos.
No obstante, Albizurez reconoce que debido al temor de perder sus vidas, en las últimas horas se ha registrado una desbandada de chóferes, que han renunciado a su trabajo.
"No queremos que se pierdan más vidas", dijo a medios locales Albizurez, al anunciar que para mañana, lunes, podría estar normalizado el servicio del transporte de pasajeros.
Según la PNC, la captura, el pasado jueves, de una pareja de guatemaltecos, les permitió descubrir que los asesinatos de chóferes y las extorsiones a los autobuses eran ordenadas por pandilleros desde dos prisiones del país, una de ellas en la capital.