El Presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo ayer que recibió una carta del jefe histórico de las FARC, “Manuel Marulanda”, en la que le ratifica que en los próximos días liberará a tres rehenes.
El mandatario también reiteró a los familiares de los tres cautivos que liberarán las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) su decisión de seguir luchando porque en Colombia haya un acuerdo humanitario.
El planteamiento lo hizo durante una reunión en la gobernación del estado Barinas, 520 kilómetros al suroeste de Caracas, con familiares de los ex parlamentarios Gloria Polanco, Orlando Beltrán y Luis Eladio Pérez, que serán liberados en los próximos días, cita en la que también estuvo presente la congresista colombiana Piedad Córdoba.
Chávez pidió paciencia a los familiares de Polanco, Beltrán y Pérez y recordó que el proceso de acercamiento al lugar de la liberación puede ser largo si se registran bombardeos del Ejército colombiano, según dijo, como pasó con la liberación, el 10 de enero, de Clara Rojas y Consuelo González.
“Me preguntan por las coordenadas, esa es una de las últimas cosas que habrá que obtener. No es nada recomendable darle angustia a esto. No hay un tiempo estipulado, sólo sabemos que las FARC decidieron liberar a tres personas más”, dijo el mandatario a la prensa.
Reveló, además, que las FARC ya han nombrado a su coordinador para esta operación y que el Ministro del Interior, Ramón Rodríguez, será el que representará a Venezuela.
SIN PRISA, PERO SIN PAUSA
“O sea, que ya estamos enganchados. Han pedido que avancemos sin prisa, pero sin pausa y es lo que vamos a hacer”, manifestó.
El gobernante venezolano insistió en su tesis de que el conflicto en Colombia no se resolverá por las armas, por lo que consideró imprescindible que se les reconozca a las FARC el estatus de beligerancia para poder establecer negociaciones.
“Cuando he propuesto el tema del reconocimiento de las FARC es porque sólo por allí se puede avanzar hacia la paz. Para mí, las FARC no son terroristas, sino insurgentes levantados contra el Estado colombiano, porque hay una guerra interna”, añadió Chávez.
El Presidente señaló que esa percepción del problema no es una intervención y reiteró que sólo trabajará para un canje humanitario y para un acuerdo de paz únicamente cuando se lo soliciten.
Sobre las relaciones con el gobierno del Presidente colombiano, Álvaro Uribe, Chávez dijo que “no tiene interés en que se agraven” aunque reconoció que “nunca más confiaremos en ese Gobierno”.
“Pusimos toda nuestra fe, confianza y afecto, pero todo eso fue echado por la borda. Pero no importa, lo que importa es que todos los secuestrados, rehenes y prisioneros de guerra sean liberados”, explicó el Presidente venezolano.
También planteó que, en su criterio, tan “prisioneros de guerra” son los militares y policías en manos de las FARC como los guerrilleros presos en las cárceles.
Piedad Córdoba señaló, por su parte, que, “a pesar de críticas tan oprobiosas y humillantes” como las que ha recibido, seguirá trabajando por la paz en su país porque, además, “las FARC han seguido dando muestras de que con el diálogo se puede seguir adelante”. Córdoba ratificó que seguirá acompañando a Chávez en este proceso por “la democracia y la justicia”.
Por otra parte, Juan Sebastián, hijo de Gloria Polanco, agradeció a Chávez y Córdoba su trabajo y aseguró que “es gracias a ustedes que estamos aquí y que nuestros familiares están a punto de ser liberados”.
En la reunión también estuvieron familiares de secuestrados venezolanos a quienes Chávez aseguró que ni las FARC ni el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tienen en este momento en su poder a venezolanos.