Las primeras noticias que llegan desde Miami, Florida, sobre Santos “El Toro” Benavides no son propiamente halagadoras.
Se afirma que por instantes perdió la perspectiva y que su boxeo errático fue el elemento predominante en su desempeño.
De todas formas, logró una victoria clara por decisión ante el cubano Alex Pérez, en una pelea pactada a seis asaltos el viernes.
Todo lo que ocurrió es comprensible si tomamos en cuenta su prolongada inactividad y su boxeo usualmente confuso.
Sin embargo, quizá lo esencial sería preguntarse ¿qué se puede hacer de aquí en adelante para que el “Toro” Benavides recupere su bravura y pueda sacar mejor provecho al poderío de sus manos?
“Hay que seguir trabajando”, responde Arnulfo Obando, su entrenador, quien sin embargo, no estuvo con él en Miami, en el combate del viernes.
“No he visto la pelea, pero lo que he escuchado es que lució ‘ensarrado’ y eso es natural después de tanto tiempo sin pelear. Pero aún se puede hacer mucho con Santos”, agrega Obando.
Hace un poco más de dos años, Benavides era el boxeador de moda aquí, mientras Román González y Santos Benavides seguían en construcción.
Sus victorias sobre José “Quiebra Jícara” Alfaro, Antonio Cermeño y Orlando Membreño, lo tenían en la cúspide de la popularidad nacional.
Pero su ritmo ganador se vio truncado por René “El Chirizo” González en el 2006, lo que unido a su inactividad por pugnas en el manejo de su carrera, lo sacaron del hit parade.
Ahora ha ganado sobre un rival ante el cual no debía perder (tiene 23-26) y aun cuando no haya lucido convincente, lo esencial es que está de regreso y sólo actuando podrá descubrir su estado actual, para corregir debilidades y aprovechar mejor las virtudes que tiene.