José Venancio Berríos, representante del organismo Pro-voto, respalda la creación de un Instituto de Cedulación, siempre y cuando sea una instancia independiente del Consejo Supremo Electoral (CSE), para que no se mantengan las incidencias partidarias en el trámite de la elaboración y la entrega de la cédula de identidad.
Berríos considera que la creación del Instituto de Cedulación puede encerrar una trampa política, ya que al impulsarse una reforma a la Ley Electoral que modifique la atribución del Poder Electoral para manejar el proceso de cedulación, esto puede abrir la posibilidad de reformas constitucionales, ya que la Carta Magna también establece como atribución del CSE el manejo de la cedulación, y pueden aprovechar el proceso de reforma para incluir otros temas como el cambio del sistema presidencialista al parlamentarismo o la reelección.
Sin embargo, el jefe de la bancada liberal, Maximino Rodríguez, habría desestimado los temores de que la creación del Instituto de Cedulación provocase reformas constitucionales, ya que la iniciativa deja bajo el Poder Electoral la dependencia técnica del mismo.
“Entonces no estamos haciendo nada, vamos a dejar las mismas cosas sin cambio en el CSE, lo que nosotros queremos es que sea una entidad independiente”, expresó Berríos.
Una de las propuestas del representante de Pro-voto es que se reforme la Ley de Identificación Ciudadana, lo que a su juicio es “más digerible para nosotros”, esto porque la comisión consignada en la misma funcionaría de forma más independiente, si se nombrasen los miembros de esa delegación de ternas de la sociedad civil, para que no sean los diputados los que tengan la última palabra en su elección.
NO CONVIENE EN AÑO ELECTORAL
Por su parte Marcos Carmona, presidente de la Comisión de Derechos Humanos (CPDH), dijo que no es conveniente la creación del Instituto de Cedulación en este momento, por ser un año electoral, aunque no se oponen al mismo.
“Nosotros no podemos tirar un anzuelo a estos diputados pensando que van a reformar la Constitución, me parece que no hay que caer en este juego”, precisó Carmona.
Uno de los argumentos expresados por la dirigencia liberal, para impulsar la creación del Instituto de Cedulación, es despartidizar la dirección encargada de elaborar y distribuir el documento de identidad, dado el sesgo que ciudadanos han denunciado, al favorecer en su trámite a quienes se identifican con el partido de Gobierno.
“¿Para qué?, para que sea alguien de un partido político el director, no, nosotros lo que proponemos es que sea de la sociedad civil, nicaragüenses que sean aceptados por consenso”, observó Berríos.
CEDULACIÓN EN EL EXTERIOR SIGUE EN ESPERA
Berríos también mostró desconfianza a la parte de la iniciativa que define un plazo para iniciar el proceso de cedulación en el exterior, ante la posibilidad de que no se cumpla, ya que esto se estipulaba en la Ley de Identificación Ciudadana y todavía no se cumple.
“Hace 1,148 días la Ley de Identificación Ciudadana ordena que se inicie la cedulación en el exterior y no se ha cumplido, que diga ahora Maximino (Rodríguez) que son seis meses, no creo”, estimó el dirigente de Pro-voto.
A pesar que las autoridades del CSE afirman que el Padrón Electoral está conformado por más de tres millones y medio de ciudadanos, Berríos es del criterio que una vez se depure el Padrón Electoral, la cifra puede disminuir a unos dos millones 700 mil ciudadanos, los que ejercen su derecho al voto.
Berríos resintió la poca importancia que se le ha dado al proceso de cedulación en el exterior, tomando en cuenta la incidencia que tienen los residentes en la economía, con el envío de remesas, que según él superan los 900 millones de dólares al año.