Una huelga de hambre indefinida frente al edificio de la Secretaría del Frente Sandinista (FSLN), también sede de Gobierno, están dispuestos a realizar miembros del Consejo de Ancianos de la Moskitia, quienes demandan al presidente Daniel Ortega que se siente a dialogar con ellos sobre los problemas de las Regiones Autónomas, sobre todo los originados tras el reciente paso del huracán Félix y por conflictos de propiedad.
El Anciano Mayor, Otis Lam Hoppington; el presidente del Consejo de Ancianos, Gamilias Henriquez Ramsi; el representante legal del Consejo, Óscar Hodgson; así como Rossman Flores, comunicador, son quienes realizarán la huelga de hambre, si el presidente Ortega no se sienta a hablar con ellos sobre la certificación territorial del pueblo miskito, la reconstrucción de los daños ocasionados por el huracán Félix y la indemnización de los muertos y desaparecidos tras el mencionado desastre natural.
Hodgson explicó que el Consejo de Ancianos le ha enviado tres cartas al presidente Ortega, para que dialogue con ellos, pero el mandatario ha prestado oídos sordos a las súplicas de los miskitos.
“Ante esta grave realidad, y en respeto a la memoria de nuestros héroes y mártires indígenas, hemos decidido iniciar en Managua una huelga de hambre indefinida del Consejo de Ancianos, hasta que el Presidente de la República de Nicaragua sea iluminado por nuestro Gran Espíritu Creador, para que asuma su responsabilidad histórica de iniciar un proceso de reconocimiento de nuestros derechos y abordar esta situación (problemática) con el Consejo de Ancianos”, indica una nota de prensa.
NO EXISTE AUTONOMÍA
Hodgson destacó que fue Ortega quien, durante su gobierno de los años ochenta, estableció la autonomía en la Costa Atlántica, pero que en la práctica actualmente no existe, porque todas las decisiones de importancia se toman en Managua (Gobierno Central), dejando sin oportunidad de incidir en las políticas de gobierno y económicas al Consejo de Anciano y a las autoridades regionales.
En una última carta enviada a Ortega, con fecha 7 de febrero del 2008, el Consejo de Ancianos lamenta que el Presidente no haya respondido a las cartas anteriores.
“Queremos expresarle que nuestro compromiso de paz con el Estado de Nicaragua es sobre la base de la comprensión, el respeto mutuo y la no violencia. En ese espíritu de concertación y reconciliación, solicitamos urgente un encuentro de altura con usted, la licenciada (Rosario) Murillo y el Consejo de Ancianos. Nos encontramos en Managua en espera de su comunicación a partir de hoy hasta el próximo jueves 14 de febrero, día del amor y la amistad”, dice la misiva.
El Anciano Mayor, Otis Lam Hoppington, es uno de los líderes miskitos de mayor tradición, dirigió movimientos indígenas en contra de la dictadura de Somoza y también en 1985 dialogó con Ortega sobre la paz en Nicaragua.
El anciano Gamilias Henriquez también es un líder importante, quien encabezó la huida a Honduras de 500 miskitos, durante la guerra de los años ochenta.
También ha sido juez general de los campos de refugiados y negoció con Ortega mecanismos de repatriación y cese de fuego.
Según Óscar Hodgson, la intención del diálogo con Ortega es abordar también la aplicación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, así como la soberanía de los recursos naturales de los Pueblos Indígenas.
Además, aclarar el actual conflicto con el Estado sobre el aprovechamiento de los árboles tumbados por el huracán Félix. Hodgson aseguró que si no se le presta la debida atención a esa madera caída, podría producirse un dañino incendio de grandes magnitudes en la región atlántica.
Otro de los objetivos es la participación real de los líderes indígenas en los asuntos de Gobierno comunitario, señaló Hodgson.