Los transportistas interurbanos del país abortaron sus planes de irse a huelga, luego que las autoridades del Ministerio de Transporte (MTI) les prometieran la “segunda parte” del alza tarifaria acordada desde octubre pasado.
Según los resultados de una encerrona de cuatro horas entre las autoridades del transporte y los miembros de la Federación de Transporte Colectivo de Nicaragua (Fetracolnic), el MTI publicará el próximo jueves 14 de febrero la autorización de un incremento tarifario del diez por ciento en más de 200 rutas intermunicipales.
El alza completa el decreto emitido el 12 de octubre pasado, cuando el MTI autorizó un incremento del veinte por ciento en las rutas intermunicipales. Sin embargo, en ese momento la aplicación fue de forma gradual, y sólo se permitió una alza efectiva del diez por ciento en la mayoría de las rutas.
La situación varía en algunas zonas como Carazo, donde a pesar del terrible servicio, el MTI les autorizó desde octubre pasado un incremento del 25 por ciento directo.
El titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, argumentó que los estudios técnicos y el alza del combustible a nivel internacional mandaban el reajuste pendiente.
“No es una nueva alza, sólo es el reajuste que se tenía pendiente desde el año pasado, y era algo que inevitablemente debía cumplirse”, dijo Martínez.
El costo del combustible representa entre el 40 y el 48 por ciento en el costo total de operación de una unidad de transporte, por tanto es el principal factor para incrementar la tarifa.
LOS NUEVOS ANÁLISIS
El director de transporte terrestre del MTI, Franklin Sequeira, especificó que las mesas de discusión sobre la actualización de los parámetros tarifarios avanzan en varios departamentos.
Según dijo Sequeira, en Ocotal, Somoto y Estelí ya hay avances en las negociaciones.
Además de las discusiones en los departamentos, los representantes de 44 cooperativas intermunicipales pertenecientes a Fetracolnic se reunirán a partir del lunes con los técnicos del MTI.
“Lo que pretendemos es que los resultados técnicos sean los que determinen cualquier ajuste tarifario, y no las decisiones políticas”, dijo Antonio Betanco, líder de la Fetracolnic al ser consultado sobre los acuerdos entre los sectores.
El inicio de las nuevas negociaciones y la segunda etapa en la alza tarifaria beneficia a los buseros. Sin embargo, siempre son los usuarios quienes pagan los platos rotos.
A la fecha, la población se enfrenta a un incremento en los precios de los productos alimenticios, la tarifa energética y en una amenaza de alza tarifaria en el agua, que aún no ha sido autorizada.
Adicionalmente, los usuarios deberán pagar más por transportarse a otros municipios, sin que las redes de consumidores y las promesas políticas hayan logrado frenar el grave panorama económico para la mayoría de los nicaragüenses.