Con nuevas consultas electorales que se desarrollarán este sábado y el martes en siete estados continúa la reñida carrera por la candidatura demócrata en Estados Unidos, mientras que entre los republicanos John McCain parece tener el camino despejado.
Tras el “súper martes” que se saldó con un empate entre Hillary Clinton y Barack Obama, este sábado habrá primarias de ambos partidos en Luisiana (sur) y “caucus” (asambleas electorales) demócratas en Washington (noroeste) y Nebraska (centro) y “caucus” republicanos en Kansas (centro) y Washington.
El martes se celebrarán primarias en Virginia y Maryland, ambos estados del este. Otra primaria tendrá lugar el mismo día en el Distrito de Columbia (la ciudad de Washington), pero la capital juega un papel menor en términos de delegados a las convenciones partidarias.
El senador por Illinois (norte) Barack Obama se encontraba este viernes de campaña en Nebraska, donde dijo que estaba en mejores condiciones que su rival, la senadora por Nueva York, Hillary Clinton, para derrotar a John McCain.
“Estoy impaciente por debatir con John McCain, porque sé cómo dirigirme a los independientes, y tengo apoyos republicanos”, afirmó.
Mientras, Clinton acusó a Obama de negarse a debatir con ella semanalmente. “Probablemente porque le preocupe que la senadora Clinton sea mejor expositora que él”, dijo a reporteros Howard Wolfson, portavoz de la ex Primera Dama.
Obama había señalado que debatir dependía de acoplar calendarios, aunque resaltó que su principal preocupación era salir a encontrarse con los votantes.
En Virginia están en juego 83 delegados demócratas y en el vecino Maryland 70. La capital de Estados Unidos cuenta únicamente con 15 delegados.
Según el sitio de internet RealClearPolitics, Hillary Clinton se encontraba el viernes por escasa diferencia delante de Obama en número de delegados: 1,077 contra 1,005, cuando se necesitan 2,025 para obtener la investidura demócrata en la convención de agosto.
El presidente estadounidense, George W. Bush, se dirigió a un auditorio conservador el viernes de mañana, y llamó, sin nombrarlo, a apoyar al favorito republicano John McCain.
Con el grito de fondo de “¡cuatro años más!”, el Presidente declaró: “Pronto tendremos un candidato que llevará la bandera conservadora en esta elección y más allá”.