Instituciones nacionales e internacionales, junto a productores, han unido esfuerzos para impulsar la producción apícola en Boaco, en el marco de una estrategia de reactivación productiva rural denominada Fortalecimiento y Desarrollo de la Apicultura.
La iniciativa está dirigida a 50 pequeños apicultores de la cooperativa Miel de Bosque de Boaco y es impulsada por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El monto aprobado para un año corresponde a 153 mil dólares, fondos que serán usados por la cooperativa de servicios agropecuarios Miel de Bosque (COSAMIB) de Boaco, con el aporte del 32 por ciento de los socios beneficiarios del proyecto.
Carlos Morazán, coordinador del proyecto por el IDR, señaló que después de un estudio que se hizo, se determinó que Boaco presenta condiciones apropiadas para el desarrollo de la apicultura.
PROMETEN PROYECTO INTEGRAL
“A pesar de ser un producto de gran rentabilidad, el problema que ha tenido la apicultura ha sido de tecnología, manejo, transferencia, asistencia técnica y falta de recursos para mejorar las colmenas. En este sentido el proyecto viene a llenar ese vacío”, apuntó el especialista.
El proyecto contempla, además de la contratación de dos técnicos y un administrador, la realización de un estudio de mercado, el registro de marca y la búsqueda de mercados internacionales, aunque COSAMIB lleva seis años de estar exportando el producto a Italia, Alemania y España.
Según Morazán, el proyecto estaba diseñado en un inicio para dos años con un monto de 353 mil dólares. Sin embargo espera que con esta primera etapa se logren reactivar todos los sistemas apícolas, con lo cual sería posible prorrogar a un año más el proyecto.
Uno de los componentes del proyecto es la capacitación, con el fin de mejorar las técnicas de manejo y desarrollo del rubro a nivel departamental.
Maynor Tórrez, técnico consultor de la cooperativa, apuntó que se trata de darle un mayor conocimiento a los productores sobre técnicas de manejo y reproducción de la colmena, para desarrollar una mayor producción de miel y mejorar los ingresos económicos de las familias beneficiarias.
MUJERES CON CANCHA
La apicultura es una actividad que se mueve de una zona a otra, para lograr aprovechar los tipos de floración que se dan en cada temporada del año.
La cooperativa Miel de Bosque, certificada para el acopio y exportación de miel orgánica, tiene un registro de 4,500 colmenas, que están en poder de los casi 55 socios.
Tórrez destacó que a nivel nacional se acopia la producción de unos 600 productores de miel orgánica, los que en su mayoría comercializan su producto mediante cooperativas.
Agregó que, aunque la apicultura es una actividad “un poquito pesada”, en los últimos años las mujeres se han venido integrando a la actividad. De los 55 socios que integran la cooperativa, sólo 7 son mujeres.
El presidente de la cooperativa, Donald Hernández Ballesteros, dijo que “estamos urgidos de un centro de acopio porque no tenemos un local adecuado”.
“La miel es inocua dentro de la colmena, pero cuando el apicultor la manipula para sacarla se deteriora, porque no tiene el equipo de extracción adecuado y para transportarla”, expuso.
Añadió, que otro de los componentes del proyecto, es la inversión en unidades productivas rurales, compra de materiales y equipos.