La alegría se respirará en el aire y las campanas sonarán a las 2:00 p.m. mientras catorce parejas unen sus vidas, inspiradas en el amor mutuo, en una ceremonia que se realizará el próximo 14 de febrero en la Plaza C del Centro Comercial Managua.
Aunque para una pareja este gran paso amerita recuerdos inolvidables que giran en torno a dos, en esta ocasión han decidido compartir esta felicidad con otras trece parejas de enamorados, como si esto multiplicara aún más el amor que sienten y como que cada “sí quiero” fuera una promesa que los mantendrá juntos eternamente.
Cada vez son más frecuentes los matrimonios múltiples, sin que esto le reste la magia al acontecimiento. En el 2000, en la ciudad de Tang, en Tailandia, 36 parejas de todo el mundo unieron sus vidas en una ceremonia submarina; mientras que en la ciudad mexicana de Nezahualcóyotl, se realizó una ceremonia que unió a 1,007 parejas que vivían en concubinato.
REGALOS DE BODA
Estas catorce parejas nicaragüenses que unirán sus vidas el Día de los Enamorados, recibirán cada una como obsequio —además de la ceremonia gratuita— los anillos, una vajilla, zapatos para damas y un pastel de cinco libras. Los enamorados fueron escogidos a través de una propuesta de matrimonio que presentaron al Centro Comercial Managua.
Logramos contactar a dos de las felices parejas y nos comentaron, entre los nervios previos al gran día, un poco de su historia de amor.
UNIDOS POR EL DESTINO
Juana Suárez tiene cinco años de convivencia con Eddy Mejía y se conocieron en un restaurante que ninguno acostumbraba frecuentar. “Yo fui a un intercambio de regalos de mi trabajo y él celebraba el cumpleaños de un amigo”, comenta Suárez, quien indicó que él la invitó a bailar y desde entonces quedaron flechados.
Aunque fueron novios por tan sólo dos meses, Suárez califica la relación de exitosa y fruto de ella nació su primer hijo que ya tiene un año de edad. “Fue poco tiempo de noviazgo porque nos gustábamos demasiado y no queríamos separarnos”, aseguró. “Fue como amor a primera vista”.
Para mantener la llama encendida, su secreto es la comprensión y la confianza, y aunque de vez en cuando asegura que ha habido celos, siempre tratan de evitar los problemas y las discusiones.
“Nos queremos casar el 14 porque es una fecha bonita y si todo mundo lo ve y lo escucha, mejor, porque si él tiene alguna admiradora ya que pierda las esperanzas”, dijo Suárez, refiriéndose a lo vanidoso que suele ser su esposo.
COMO ROMEO Y JULIETA
Elma Álvarez y Martín Huerta tienen 21 años de convivencia y la relación sentimental de unos quinceañeros. Su historia comienza cuando ella era estudiante de la Casa Nazareth y él jardinero del mismo centro.
“La que dio el primer paso fui yo. Él se estaba peinando y le dije: ‘¡No, componete el pelo así!’, y le di un beso cerca de los labios. Después le dejé el teléfono de mi casa y me comenzó a llamar”, cuenta entre risas doña Elma, quien asegura que los padres de ambos siempre se opusieron a la relación y que debieron luchar “contra viento y marea” para estar juntos.
Aunque Martín parece bastante tímido, su esposa afirma que es muy romántico y especial con ella. Han vivido altas y bajas, pero el secreto para mantenerse juntos es la comunicación y evitar la rutina.
Nos mostraron una colección de cartas y tarjetas, método que utilizaron para enamorarse y que luego de 21 años siguen utilizando.
Siempre han querido casarse, pero el cáncer que padece Elma ha sido el principal obstáculo que impide la unión definitiva. “Él me prometió que nos íbamos a casar, pero cuando estaba ahorrando yo me enfermaba y el dinero había que ocuparlo en medicinas y operaciones (…) ahora como él va a emigrar, no quiere dejarme sin mi sueño cumplido”, concluyó.