Estados Unidos acusó ayer a Venezuela y Cuba de intentar desestabilizar la democracia en Bolivia, Nicaragua y “de forma más vacilante” en Ecuador, en un informe presentado ante el Senado por el director de Inteligencia Nacional, Michael McConnell.
El informe, de 45 páginas, dedica gran atención al caso de Venezuela, país que supera, tanto en espacio como en posición jerárquica, a la atención prestada a Cuba.
“Inspirados y apoyados por Venezuela y Cuba, los líderes de Bolivia, Nicaragua y, de forma más vacilante, Ecuador, están persiguiendo agendas que cortan los límites al poder presidencial, buscan prolongar mandatos presidenciales, debilitan los medios de comunicación y libertades civiles y ponen el énfasis en el nacionalismo económico a expensas de la economía de mercado”.
La comunidad de inteligencia estadounidense considera que el Presidente venezolano, Hugo Chávez, “seguirá buscando unir Latinoamérica, bajo su liderazgo, en una agenda radical de izquierda y antiestadounidense y a contemplar Cuba como un aliado ideológico clave”.
El director de Inteligencia Nacional calificó como “relación bilateral especial” los vínculos entre Caracas y La Habana y señaló que espera “un período de ajuste” de las relaciones entre los dos países a medida que Raúl Castro asume el papel dirigente en Cuba, aunque las posibles diferencias serán temporales.
LAS PRIORIDADES DE CHÁVEZ
El informe señala que una de las principales prioridades de Chávez “será apoyar al Gobierno de (Evo) Morales en Bolivia” y calificó al Presidente nicaragüense, Daniel Ortega, como un “incondicional aliado” del gobernante venezolano, que permitirá “expandir las actividades de Venezuela en Centroamérica”.
Con respecto a las relaciones entre Venezuela e Irán, el informe dijo que aunque los dos países han discutido la cooperación en el terreno nuclear, “no tenemos conocimiento de ningún desarrollo significante como resultado de estas discusiones”.
El informe también vincula a Venezuela con el tráfico de cocaína con destino a Estados Unidos, ante lo que califica como apatía de Chávez para destinar recursos en la lucha contra el narcotráfico.
También califica como “error de cálculo” la valoración de Chávez del apoyo popular al referendo constitucional del pasado diciembre, para ampliar sus poderes presidenciales, y dijo que el resultado “puede ralentizar su movimiento hacia el autoritarismo y la implementación de su visión del socialismo del siglo XXI”.
La derrota del Presidente venezolano en el referendo “ha dado un gran impulso sicológico a los oponentes de Chávez entre la clase media, el sector privado, la Iglesia católica y especialmente los estudiantes universitarios que se han convertido en una fuerza política cada vez más importante”, señala el informe de inteligencia.
EL CASO SALVADOREÑO
Los servicios de inteligencia estadounidenses vaticinan asimismo que Chávez dará “generosos fondos de campaña para el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador” en su búsqueda de tener la Presidencia de ese país en 2009.
El reporte también señala que la cooperación militar entre Caracas y Teherán “está creciendo”, aunque indica que en materia de energía nuclear no hay información sobre “desarrollos significativos” de las discusiones entre las dos naciones.