Los ministerio de Salud (Minsa) y el Agropecuario y Forestal (Magfor) tratan de localizar más de 100 quintales de frijol mejorado que no germinó y que supuestamente se están vendiendo a los consumidores en Nueva Guinea. Las autoridades de Salud alertaron sobre la peligrosidad de ese producto en caso de ser consumido.
Sofía Betancurth, delegada del Magfor, y Nicolasa Jarquín, delegada del Minsa en Nueva Guinea, denunciaron que de forma misteriosa han llegado a manos de los comerciantes más de 100 quintales de frijol no apto para el consumo, y probablemente éstos se estén comercializando, poniendo en peligro la vida de las personas.
El Gobierno entregó la semilla certificada de frijol a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) y a otras organizaciones en noviembre del 2007 para la siembra de primera.Pero los productores al ver que no germinaron regresaron una parte de los granos, pero aún se desconoce el paradero de unos 120 quintales que son los que se presume se venden por libra en el comercio de Nueva Guinea.
FÁCIL RECONOCERLO
Sofía Betancurth dijo que para reconocer el producto sólo basta lavarlos y si el agua es rojiza es porque es semilla. O bien, emanan un polvo que afecta la nariz.
La autoridades solicitaron a la población denunciar a los comerciantes de este producto, para decomisarlo de inmediato.
SEMILLA TÓXICA
El secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Sorgo y Oleaginosas (Anprosor), Francisco Vargas, explicó que la semilla de frijol está tratada con pesticidas y plaguicidas, cuyos químicos son potencialmente dañinos para el organismo humano.
Vargas mencionó que debido a la alta peligrosidad del componente químico con el cual es tratada la semilla mejorada, siempre en el empaque se incluye una etiqueta que restringe el consumo del producto.
El directivo de Anprosor expresó que “si los productores están vendiendo la semilla, se debe divulgar con urgencia, para evitar que se repita lo que ocurrió en León (en el 2006) cuando varias personas fallecieron intoxicadas tras consumir etanol”.
Desde hace varias semanas representantes del sector agrícola han advertido sobre la baja calidad de la semilla entregada por el Gobierno a los campesinos.