El juicio en contra de la ex Notario Uno del Estado, Morena Isabel Avilés Serrano, fue suspendido, pero será reanudado mañana jueves y según el Procurador General de la República, Hernán Estrada, las pruebas en contra de Avilés son abrumadoras.
Avilés Serrano es acusada en el Juzgado Quinto de Distrito de lo Penal de Juicio por la Procuraduría (PGR) y la Fiscalía, por los delitos de falsificación de documentos públicos y estelionato en perjuicio del Estado, así como de estafa en perjuicio de Pablo Enrique Gulke Adam y Elba Aráuz Solano.
Gulke declaró ayer ante un tribunal de jurado que el primero de febrero del año 2006, cuando Avilés fungía como la primera abogada del país, le entregó a Avilés un cheque por la cantidad de ocho mil dólares, para la compra de cinco lotes de terrenos que están aledaños al antiguo Hotel Nicaragua, en el barrio Santo Domingo.
Dicho hotel fue confiscado por el Gobierno sandinista de los años ochenta, por lo cual Gulke llegaba a la PGR para arreglar la situación de esa propiedad.
Allí conoció a Avilés Serrano y, le pidió ayuda para comprar cinco lotes aledaños al antiguo edificio del Hotel Nicaragua.
Según la acusación, los cinco lotes también fueron confiscados, pero el Gobierno no los tiene registrados a su nombre, por lo que supuestamente Avilés Serrano falsificó el protocolo del notario público Orlando Gutiérrez Huete y habría falsificado una escritura, para luego vender los cinco lotes a Gulke.