Este año será la primera vez que un miembro de la familia Cisnero Hernández llegue a la universidad. Las puertas de la esperanza de la educación universitaria se abren para Alicia del Carmen Cisnero Hernández, la mayor de cinco hermanos y la primogénita de padres comerciantes.
“No sé qué hubiera hecho sin la beca”, dice la joven de 20 años, luego de recibir la certificación para estudiar Licenciatura en Mercadeo y Publicidad. Esa fue la carrera que ella escogió y será la misma que curse, luego de haber sido seleccionada como becada por el área social de la Vicealcaldía de Managua.
MUCHOS MÁS
La muchacha originaria del barrio Julio Buitrago no es la única beneficiada por la Vicealcaldía. En total, unos 700 jóvenes de escasos recursos recibieron certificados de becas y medias becas ayer para cursar carreras técnicas o licenciaturas en más de diez centros técnicos y universidades en Managua.
El Vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena, anunció que la cantidad de beneficiados con becas aumentará este año y con certeza se llegará a unos seis mil.
La meta mencionada es superior a la cantidad de becados durante el año pasado, cuando la comuna ayudó a cuatro mil jóvenes para que cursaran sus estudios superiores.
“Estamos beneficiando a jóvenes que no tienen oportunidades para ingresar a las universidades”, dijo Leiva Orochena, luego de agradecer el apoyo de los centros educativos que permiten el ingreso a jóvenes de pocos recursos.
Desde hace más de dos años, la comuna de Managua y las universidades han beneficiado a más de 14 mil jóvenes capitalinos.
LOS REQUISITOS CUMPLIDOS
Para recibir la beca de la comuna, los jóvenes o los padres de estos debieron entregar una carta de solicitud, copia de cédula del estudiante y el certificado de notas de secundaria.
“Fue un papeleo rápido y a cambio de eso recibí la ayuda que necesitaba”, dijo Marbelly González, de 22 años.
La joven ya había iniciado sus estudios superiores en una universidad capitalina, sin embargo debido a los problemas económicos de su familia, debió abandonarlos. No obstante, regresará nuevamente a las aulas y estudiará un técnico medio en programación de computadoras.
“La situación económica es difícil y yo siento que estos estudios van a ser de gran beneficio”, dijo González, luego de recibir el certificado de estudiante becada.
En Nicaragua, el acceso a la educación terciaria tiene como principal limitante la falta de recursos económicos de las familias nicaragüenses.
Es por eso que anualmente, más de treinta mil egresados de la educación secundaria se quedan fuera del sistema educativo y no ingresan al sistema universitario.
Sumado a la limitante económica, los jóvenes nicaragüenses también deben luchar contra la falta de calidad en el sistema educativo en general.